Raúl Heras

Lo primero que hemos visto y comprobado por partida doble en este fin de semana es que en el palacio de La Zarzuela se mueven ante las crisis con patrones del siglo XX cuando ya llevamos 17 años en el XXI. Lo segundo que hemos comprobado es que el periodismo está en serio retroceso y que los profesionales del mismo que se acercan al poder le tienen miedo. Un gran miedo.
Ni la presentación de los Presupuestos con su polémica distribución de partidas entre los Ministerios y el caracter electoral que traslucen por los cuatro costados con subidas para los miembros del gobierno cinco veces por encima de la del resto de los asalariados. Ni la oferta al PNV de aumentar la inversión pública en el País Vasco en más de un treinta por ciento y que se sumaría a los más de 5.000 millones de euros ya conseguidos, ambas acciones en busca de los cinco votos que permitirían aprobar los PGE sin tener que “mendigar” el apoyo imposible del PSOE. Ni la petición de la fiscalia alemana de enviar a Puigdemont a España en base al delito de rebelión de la que le acusa. Ni la victoria del Real Madrid ante la Juventus en Turín por tres goles a cero y un tanto histórico de Cristiano Ronaldo. Ninguno de esos temas ocupaba ayer la atención de millones de españoles pese a estar en el lugar preferente de las webs de los medios de comunicación.
Los dos pelean por el mismo espacio político y los dos quieren gobernar desde La Moncloa. Uno lo hace desde hace seis años y el otro aspira a desplazarle en las próximas elecciones. Son rivales y en más de una ocasión se han mostrado los dientes. Sin herirse de gravedad, eso sí. Tienen además un espejo en el que mirarse: el que refleja las intenciones que tuvieron sus predecesores reespecto al mismo adeversario común: el socialismo español.
El 22 de marzo la abstención de los 4 diputados de la CUP echó por tierra los deseos de los 64 representantes de JxCat y Esquerra de elegir presidente de la Generalitat al hoy preso Turull. Los 65 votos de la oposición formada por Ciudadanos, PSC, Cataluña en Común y PP bastaron.
El expresidente catalán, desde su huida a Bruselas y su posterior peregrinaje por Europa se ha creido una liebre capaz de eludir con su velocidad y cambios de rumbo a los galgos y podencos que la perseguían
El militante de la antigua Convergencia, ante la imposiblidad de la investidura de Puigdemont y la renuncia de Sánchez, era desde hace semanas la mejor y tal vez única opción que tenían los independentistas para que el 155 desaparezca de la vida política catalana
Si el Gobierno ultima antes de que termine el mes de marzo los Presupuestos Generales del Estado y los envía para su tramitación al Congreso habrá puesto a la única tabla de salvación que le queda al gobierno de Mariano Rajoy sobre las peligrosas aguas de la política nacional. Y esa tabla la tiene que terminar de fabricar el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro.
Mientras que el principal problema electoral de Rajoy es Ciudadanos y el del partido magenta el PP, y el de Podemos son los distitnos Podemos qu se vislumbran para el mes de junio de 2019, puede decirse que los problemas se triplican para el socialista Pedro Sánchez, pues debe pelear con PP, Ciudadanos para alcanzar el gobierno y rivalizar con Podemos para obtener la hegemonía de la izquierda
Nadie quiere a Rajoy pero nadie quiere negociar su salida de La Moncloa. La respuesta es que ninguno quiere presentarse con el de al ladoy esperan que el PP siga su tendencia a la baja para obtener mayor beneficio
Si algo dice la “lluvia fina” de todas las encuestas con las que nos golpean los medios de comunicación, una semana sí y la sigiuiente tambien - pese a que no hay elecciones a la vista hasta denrtro de año y medio - es que Ciudadanos le está quitando millones de votos al PP y unos cuantos centenares de miles al PSOE; y que la formación de Albert Rivera está en condiciones de convertirse en la que más votos obtenga en una cita con las urnas, lo cual puede no coincidir con el mayor número de parlamentarios, por aquello de las circunscripciones electorales y la Ley D¨Hont.
El gusto del presidente del gobierno por los departes comienza por el ciclismo, sigue por el futbol y termina con la marcha, el único que practica. El primero es el más duro, el que exige tenacidad, exigencia personal y mucho sacrificio. El segundo es puro espectáculo, creativo, mágico a veces, constante en cada preparación si se quiere triunfar. El tercero, si no se practica para ganar carreras, te permite mantenerte en forma y ayuda a pensar, a dialogar, a intercambiar ideas con los acompañantes. En el primero y en el segundo, para conseguir títulos necesitas un buen equipo que reconozca tu liderazgo y esté dispuesto a sacrificarse por tí.
El expresidente de la Generalitat y los “cerebros” que le acompañan acaban de encontrar la fórmula para cumplir sus deseos y, al mismo tiempo, intentar cumplir con la legalidad española, con la Constitución y con el Estatuto: crear un minigobierno en Bruselas, con un miniequipo y un miniparlamento que “gobierne” en la distancia
El Rey ha comprobado en su visita al Mobile World Congress que en Barcelona conviven malamente los hijos de cuatro siglos: los que miran al futuro y los que se empeñan en mirar el retrovisosr
El presidente Trump ha tenido otra de sus geniales ideas y, en lugar de desarmar a la sociedad norteamericana, ha decidido responer al dolor de las víctimas de las masacres escolares con más armas en las aulas
Si nada, ni nadie lo impide - y parece que no, por fín - Cataluña tendrá un presidente elegido por el Parlament y un gobierno en la semana del 5 de marzo. El jefe del Ejecutivo será un dirigentes de Junts per Catalunya y su número dos un representante de Esquerra Republicana. El pacto está cerrado entre las tres fuerzas políticas que pueden llegar a la mayoría absoluta, las dos anteriores más la CUP de la que Anna Gabriel fue portavoz.
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