|
|
En un mes Juanma Moreno se convertirá en el delfín más fuerte de Alberto Núñez Feijóo, por encima de Isabel Díaz Ayuso, que será su gran rival si el actual presidente del PP no consigue llegar al gran sillón de La Moncloa. Andalucía es más importante que Madrid, por los escaños que lleva al Congreso y Moreno tiene una imagen con menos aristas que Ayuso.
La brutalidad del poder se ha convertido en una de las señas de identidad de este siglo. Y ningún organismo internacional y ningún gobierno se estrene más allá de las palabras de condena. Ormuz es imperio de la fuerza; Gaza, Cisjordania son hechos consumados, han dejado de existir las imágenes de muertos y pueblos destrozados. Cada día ocurre lo mismo en Líbano, que es un ejemplo de lo que puede suceder si se dejan a un lado las normas internacionales y se admite y asume que la legalidad obedece a los misiles.
El mejor imitador de Donald Trump en Europa es Santiago Abascal. Lo hace en los mensajes, lo repite en sus discursos y lo lleva a la mesa de las negociaciones, sean cuales sean. Trump lo acaba de demostrar una vez más en la guerra de Iran, cuando ha esperado a que el mundo temblase con su “destrucción de una civilización” para aceptar la negociación que planteaba Iran en las reuniones que se están llevando a cabo en Pakistán, y en las que no estuvieron, ni están su yerno Jared Kushner, ni el multimillonario Steven Witkoff y si el vicepresidente James Vance, el mismo que se ha marchado a Budapest para apoyar sin fisuras al actual primer ministro de Hungria y candidato electoral, Viktor Orbán, atacando de paso a la Unión Europea y a la estructura de mando de Bruselas.
El presidente de Vox cuenta con el apoyo internacional de la derecha más dura e intransigente en temas como la emigración, la ecología o el feminismo, representado en líderes políticos tan distintos como el norteamericano Trump, el argentino Milei y el húngaro Orban, por no alargar demasiado la lista con el salvadoreño Bukele, el chileno Kast, el británico Farage y el holandés Wilders. En España le respaldan más de tres millones de votos y 33 diputados, los obtenidos en las elecciones generales de 2023, a los que hay que añadir los que se han sumado en los últimos comicios autonómicos. Tuvo más poder en 2019, con sus 52 escaños y tres millones seiscientos mil sufragios. Cuatro años de bajón popular para en los últimos doce meses volver a subir tras la legada al poder de Donald Trump.
Regresa a los tribunales la corrupción política dentro de los dos grandes partidos. Llega la hora de los banquillos y las futuras sentencias, el paseillo de acusados y testigos y el mismo e insoportable olor que desprende el poder cuando se utiliza para enriquecerse y atemorizar a los antiguos colaboradores. Las dos grandes estrellas de las próximas semanas representan de forma muy directa la forma de gobernar y dirigir sus equipos que tiene Pedro Sánchez y tuvo Mariano Rajoy. Los grandes acusados por el Caso Mascarillas y por la Kitchen, José Luís Abalos y Jorge Fernández Diaz intentarán evitar que las duras condenadas, que superarían los 20 años, caigan sobre sus cabezas.
La Candidata del PSOE en los elecciones autonómicas de Andalucia sabe que de vicepresidenta todopoderosa en Madrid, dentro del Gobierno de Pedro Sánchez, va a pasar a lider de la oposición en el Parlamento andaluz, en el antiguo hospital de las Cinco Llagas de Sevilla. Vencer Al actual presidente del PP, Juanma Moreno es una misión imposible. Puwede perder La mayoría absolute que consiguió en 2022, pero los 58 escaños que obtuvieron los populares fueron casi el doble de los 30 del PSOE y 21 por encima de todo el conjunto de la izquierda. Pasa del premio del Ministerio de Hacienda y la Vicepresidencia primera, al castigo de estar cuatro años debatiendo los problemas de la Autonomía con el político que consiguió arrebatar el poder al socialismo.
El Coordinador Federal de Izquierda Unida ha conseguido lo que parecía un imposible hasta hace hace unas semanas, que toda la izquierda que se declara marxista se una en una única candidatura para afrontar las elecciones autonómicas de Andalucía. Los resultados de las urnas en Extremadura, Aragón y Castilla la Mancha, más los malos pronósticos en los comicios del próximo 17 de mayo, son el mejor regalo que podía tener Antonio Maillo, el profesor de latín y miembro del Partido Comunista desde los años noventa del siglo pasado.
El hombre más rico del mundo, con 830.000 millones de dólares, controla los 15.000 espias que tiene en la órbita terrestre. Quince mil satélites que permiten la comunicación inmediata entre las fuerzas militares de Estados Unidos y los aliados que elija. Sin Starlink y su capacidad de llegar a las zonas más alejadas de los grandes centros de población, la guerra de Ucrania, por ejemplo, habría terminado en pocas semanas, tras la destrucción que hizo Rusia de toda su infraestructura terrestre de comunicaciones. La compañía de Elon Musk le proporcionó 50.000 terminales desde el espacio, lo que le permitió al Gobierno de Zelenski mantener a su ejército con capacidad de respuesta gracias a la información detallada de los movimientos del enemigo.
Si después de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal consiguen firmar un pacto de gobierno en las cuatro comunidades que han ido a las urnas hasta ese momento, su periodo de paz duarará tan solo doce meses. En mayo de 2027 se celebrarán eleccione municipales en toda España y autonómicas en el resto, salvo en Cataluña, País Vasco y Galicia. Quedarán fuera de ese aluvión de listas electorales y de urnas los comicios generales, en el caso de que Pedro Sánchez mantenga su deseo de llevar la actual Legislatura hasta su término.
No despliegas dos portaviones, más de diez destructores, un número secreto de submarinos, además de los buques de apoyo, con aviones y helicopteros de combate, y el envio de 15.000 soldados de élite al Golfo Pérsico para negociar en Pakistan una paz de quince puntos. Las formas de actuar de Donald Trump, con sus desafios, sus ultimatum y su capacidad para de sentirse a sí mismo las veces que crea necesarias, forman parte del mismo engaño y de la ruta para conseguir los grandes objetivos de Estados Unidos, para el hoy y para el mañana.
lE Secretario general del Partido Popular tiene una misión política más importante que la de atacar al presidente del Gobierno de todas las formas posibles. Núñez Feijóo quiere conseguir la victoria en las próximas elecciones generales, sin tener que negociar con Santiago Abascal la mayoría parlamentaria de la necesaria votación de investidura. Lo sucedido en Extremadura, Aragón y Castilla y León, a lo que se unirá lo que ocurra en Andalucia en un par de meses, le lleva a negociar con los ex dirigentes de Vox, que se han enfrentado con Abascal y ven que sus nombres no estarán e las próximas listas del que ha sido su partido. El hombre elegido para esos contactos es Miguel Tellado, la persona de su máxima confianza.
El resultado electoral y político de la izquierda española y en particular el de Pedro Sánchez dependen de los dos dirigentes a los que más atacan. Sin las guerras desatadas por Donal Trump y Benjamin Netanyahu en todo Oriente Medio y la crisis energética que han producido esa izquierda no tendría el gran discurso al que colocar como su referente ante los ciudadanos.
Si la otra izquierda que acompaña al PSOE desde 2028 se empeña en perder los 31 escaños que consiguió en las elecciones generales de 2023, que es muy posible que lo consiga, colocará a Pedro Sánchez ante dos caminos que sellarán su permanencia o su salida del palacio de La Moncloa: si ese andamiaje roto de Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y Podemos perdiera la mitad de la representación que ahora tiene en el Congreso ( quince o dieciseis diputados), los socialistas tendrían que subir de 121 parlamentarios a no menos de 150, una cifra que hoy parace inalcanzable.
El actual presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha ganado con claridad, subiendo dos escaños respecto a lo logrado en 2022, pero tendrá que volver a negociar su investidura y su futuro Gobierno con Carlos Pollán, el cabeza de cartel y lider de Vox en esa Comunidad. No existe otra combinación alternativa. El PSOE también mejora en otros dos parlamentarios y hasta puede que la distancia de 50.000 votos respecto al PP le parezca la mejor de las noticias.
El presidente norteamericano ganará la guerra contra Irán, no tiene más remedio y pondrá todos los medios militares y políticos para lograrlo. La diferencia entre las fuerzas combinadas de USA e Israel frente a las iranies es tan grande que pensar lo contrario es dejarse llevar por la iusión. Una vez comenzada, Donald Trump tiene que terminarla con victoria. En ese camino puede aprender de su amigo/enemigo Vladimir Putin que pensó en terminar el conflicto de Ucrania en unas semanas y ya lleva más de cuatro años y sin fecha fija para su termino. Los dos no contemplan otro futuro, sin importarles que el resto pierda con la paz.
|
|
|