|
|
Vamos a ver la misma ecuación política en Castilla y León que la que ya hemos visto en Extremadura y en Aragón. El 15 de marzo ganará la derecha las elecciones autonómicas y las perderá la izquierda. La diferencia que existe desde febrero de 2022 es muy grande, al igual que es muy grande la distancia que separa a Alfonso Fernández Mañueco, candidato del PP y actual presidente, de Carlos Pollán, lider de Vox y casi seguro candidato. Tras lo sucedido en Extremadura y en Aragón es muy posible que el PP baje en votos y en escaños y que Vox suba, con lo que la diferencia de 18 escaños que existe se recortará y Feijóo y Abascal tendrán que volver a intentar una negociación con sus barones territoriales para que salga un nuevo gobierno.
Convocó las elecciones en su tierra para desprenderse de la presión de Vox y, con permiso de Núñez Feijóo, volver a golpear al PSOE y al Gobierno de Pedro Sánchez. Consiguió a medias lo segundo y fracasó en lo primero. Jorge Azcón tiene ahora dos escaños menos de los que tenía desde 2023 y dependerá del Vox de Nolasco si quiere mantenerse en el despacho de la Alfajerería. La derrota de la exministra y candidata socialista, Pilar Alegría, era un secreto a voces. Se ha quedado en el mismo suelo de votos y escaños que consiguió su compañero Lamban. Con eso se da por satisfecha. Las elecciones eran una prueba del desgaste del PSOE pero también de la capacidad del PP de gobernar en solitario y alejarse del Vox de Abascal.
El presidente de Vox y sus dirigentes territoriales tienen que decidir si ayudan al Partido Popular de Feijóo a formar gobiernos autonómicos, tras las elecciones en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, un compromiso que limitaría sus esperanzas electorales para los comicios generales del verano de 2027, o dejar que María Guardiola, Jorgez Azcón, Alfonso Fernández Mañueco y Juanma Moreno intenten gobernar en solitario o verse obligados a una nueva cita electoral. No se trata de conseguir Consejerías en los Ejecutivos autonómicos, para Santiago Abascal la decisión que tome condicionará su capacidad de ganar al Partido Popular.
El PSOE de Aragón no quiere ganar las elecciones autonómicas, sabe que no puede, que será el Partido Popular de Jorge Azcón el que se mantenga en el poder con la “negociada” ayuda de Vox en la persona de Alejandro Nolasco. Su zafarrancho de combate en estos últimos dias de campaña, con la presencia del presidente del Gobierno como máximo apoyo a su candidata y ex ministra, Pilar Alegría intenta que el socialismo se mantenga como segunda fuerza política y al frente de la oposición. Una posición defensiva ante el crecimiento de la derecha de forma global y de la caída de la izquierda, sobre todo la que representan las fracturadas Izquierda Unida, Podemos y Movimiento Sumar.
La venta de la consultora Acento al grupo francés Havas es un buen negocio para sus fundadores, los ex ministros José Blanco (PSOE) y Alfonso Alonso (PP) y un paso más y muy importante del imperio de comuncación que creó uno de los hombres más ricos de Francia, Vicent Bolloré,, y que hoy dirigen sus hijos desde hace tres años. Hablar de Bolloré es hablar de poder y de dinero. Amigo personal e Sarkozy, al que ayudó en su ascenso al Eliseo, y de la ultraderechista Eric Zammour en las elecciones legislativas del país galo, es dueño del 30% del grupo Mediaset y del 11% del Grupo Prisa, una influencia decisiva para los próximos meses con la catarata de elecciones política, de carácter autonómico y municipal, para terminar con las Legislativas que, de aguantar la Legislatura, se celebrarán en el otoño de 2027.
El accidente de los dos trenes de alta velocidad en Adamuz, con 45 muertos y decenas de heridos, a lo que se suma un muerto más en Cataluña y los cierres parciales del servicio ferroviario de Rodalies, ya se han convertido en la más voraz y peligrosa de las boas constrictor de la política española, que puede acabar con el Gobierno cuyos efectos son superiores a los de las posibles corrupciones de Cerdán, Abalos y Koldo; y por encima del desgaste que estaba sufriendo en Partido Popular por los doscientos muertos de la Dana que arrasó Valencia.
Después de cuatro años de guerra con Rusia, cientos de miles de muertos, doscientos mil millones de euros gastados en armamento por la Unión Europea, y millones de emigrantes, en Ucrania la situación es la misma que aparecía en los mapas del país y los deseos de Vladimir Putin tras la invasión de Crimea y la guerra civil desatada en el Este en 2014. La pregunta para este fin de semana en las reuniones tripartitas que van a mantener en los Emiratos Árabes los representantes de Ucrania, Rusia y Estados Unidos es, también, la misma: ¿aceptará Volodomir Zelensky perder el 20% del territorio que tenía su país antes de 2022 y que de los 40 millones de habitantes que tenía toda Ucrania a finales de 2021 , se quede en apenas treinta y que, sobre esa base, Donald Trumpo le garantice la capacidad defensiva, siempre que no entre en la OTAN?. El resto de temas es sólo negocio, desde la explotación de las “tierras raras” a los cereales y el petroleo.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, ex alcalde de Valladolid, secretario General del PSOE de esa misma capital, ex portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE y diputado en el Congreso por la provincia en la que nació un 15 de noviembre de 1968, ha encontrado las dos vías más rápidas para su ocaso político.
La candidata del PSOE para las elecciones autonómicas del domingo en Aragón recibió de Pedro Sánchez una misión imposible: ganar al Partido Popular y junto a los restos de la izquierda formar un nuevo Gobierno. Pilar Algría no podrá hacer honor a su apellido y la tristeza se volverá a adueñar del socialismo tras el desastre de Extremadura. Dos derrotas que pronostican en el inmediato futuro otras dos, las castellanas y las andaluzas. Las malas noticias se suman en el haber del Gobierno central, con la excepción de la marcha de la economía y el crecimiento de nuestro país si lo comparamos con el resto de Europa.
| | Adiestramiento de soldados iraquíes por el Ejército español. |
En enero de 1989 el Gobierno de Felipe González, con Narcís Serra como ministro de Defensa, envía a Luanda, la capital de Angola, al teniente coronel José Rodríguez, al comandante José Segura y al capitan Fernando Gutiérrez para que supervisen, dentro de la misión de Naciones Unidas, la retirada de las tropas cubanas que había en ese país. España llevaba siete años dentro de la OTAN pero aquella fue la primera vez que mandos militares españoles actuaban fuera de nuestras fronteras. Treinta y siete años después, otro Gobierno socialista, el de Pedro Sánchez, comienza a negociar los apoyos parlamentarios para que un número indeterminado de militares se puedan desplegar en Ucrania, dentro del marco de la OTAN, de la ONU o de la Coalición de Voluntarios, una vez que se haya firmado la paz entre ese país y la Rusia de Vladimir Putín. Siempre, claro, con la aquiescencia de los Estados Unidos.
Enfangado en las batallas internas de la política española el presidente del Partido Popular se está quedando fuera de los grandes movimientos globales que marcan el futuro inmediato de todos los países, sobre todo tras la segunda llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Alberto Núñez Feijóo tiene dos grandes rivales dentro de la derecha española: internamente a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, que ha aprovechado muy bien las vacaciones de Navidad y Año Nuevo para acercarse a Buenos Aires y sentarse con Javier Milei, el político argentino que más cerca está de Donald Trump y que ha conseguido inversiones millonarias para su país gracias a su relación con el presidente norteamericano.
y Sánchez hace lo que mejor sabe: decir una cosa y hacer la contraria
El arte de decir una cosa y hacer la contraria o de lograr que lo que dices sirva para dos cosas muy distintas es una de las asignaturas obligadas para aprobar en el examen de la política. Ahí es donde el PSOE gana al resto de los partidos y donde Pedro Sánchez gana con comodidad tanto a Alberto Núñez Feijóo como a Yolanda Díaz. El resto de partidos y dirigentes bastante tienen con preocuparse de su inmediato y electoral futuro. El último de los grandes ejemplos, tras aquel memorable “OTAN, de entrada, no”, que lanzó Felipe González antes de las elecciones que le otorgaron la mayor mayoría absoluta de nuestra Democracia, acaba de hacerlo el equipo de Sánchez al defender la legalidad de la presidencia de Delcy Rodríguez en Venezuela - que es lo que ha impuesto Donald Trump para lograr sus objetivos petrolíferos sin que haya resistencia por parte del poder militar - mientras que desde el PP se obstinan en colocar a María Corina Machado y a Edmundo González como la única via democrática en aquel país.
| | Los cantautores Javier Krahe (1944-2015), Joaquín Carbonell (1947-2020) y Joaquín Sabina (1949), tras una actuación de Krahe y Sabina en el bar BV-80 de Zaragoza (calle Doctor Palomar 25, luego La Vía Láctea), en 1981. La instantánea se tomó después, en la Posada del Mastín (Vía de la Hispanidad 100, junto a Los Enlaces). |
Mentidos en recordatorios y efemérides, en el adiós de Joaquín Sabina mi memoria hace de vieja moviola y me lleva al sótano que había (y que aún existe bajo otro nombre) en el número 42 de la madrileña Cava Baja. Allí, en 1986, el cantautor nacido en Úbeda, junto a Javier Krahe y Alberto Pérez, querían emular a dos de sus ídolos, George Moustaki y George Brassens, abanderados de la “gauche divine” cuando aún no habían sucumbido a la aristocracia ácrata de la burguesía francesa. En “La Mandrágora”, planta mágica donde las haya, se bebían, se fumaba y se ataca con versos rotos y cargados de ironía al Gobierno del socialista Felipe González. Recuperar la letra de “Cuervo ingenuo” permite que la crónica política de estos días, con el ex presidente atacando un día sí y el otro también a su compañero de partido y presidente de ejercicio con cualquier excusa (que haberlas, las hay y son muchas) se escriba con las palabras de Krahe.
La citación para el 8 de Enero al encarcelado José Luís Ábalos para que explique todo lo que sabe sobre Pedro Sánchez confirma, de nuevo, que el Partido Popular ha convertido al Senado, en el que tienen mayoría absoluta de escaños, en un auténtico “Tribunal Político” desde el que mantiener todo el tiempo que haga falta su ataque al Gobierno, sobre todo en esta primera mitad de 2026 en la que a los sumarios y decisiones judiciales sobre lo que consideran corrupción de dirigentes socialistas se va a mezclar con la celebración de varios juicios derivados de los sumarios Gurtel, Púnica como más relevantes de los que afectan a ex dirigentes populares.
Este año 2025 que se marcha envuelto en más escándalos de con los que entró, el más duro posiblemente en toda la moderna historia del PSOE, va a encontrar consuelo en el inminente 2026, que llega dispuesto a batir todos los récords en cuanto a enfrentamientos entre los partidos políticos, tanto dentro como fuera de los mismos, con varias elecciones autonómicas decisivas que van a incrementar la ya habitual lluvia de insultos y descalificaciones entre los dirigentes y con una sociedad a la que cada vez le molestan más las peleas de sus dirigentes y se desintegra por capas sociales y generacionales sin que los responsables de las descalificaciones sepan como fabricar el futuro.
|
|
|