|
|
El secretario general del PSOE, con uniforme vaquero de campaña, les ha dicho a los futuros dirigentes del partido que todos aquellos que le piden, en su papel de presidente del Gobierno, que disuelva las Cortes y convoque elecciones generales antes de que se acabe el año son unos “marrulleros”.
Doce claves que unen y separan las crisis de Ucrania, Palestina, Irán y Taiwán. Así se pueden resumir los escenarios que mantienen en tensión a todos los países del mundo y a las organizaciones que representan sus intereses, desde la ONU al FMI, el Banco Mundial o el BCE. El dragón chino, el más grande de los tres simbólicos animales, junto al oso ruso y el águila calva norteamericana. Un acuerdo, con fecha de caducidad, será la mejor de las salidas y tal vez la única.
El presidente de Castilla-La Mancha, quiera o no quiera en estos momentos, es la única alternativa que tiene el PSOE para salvarse como partido si las acusaciones que hace el juez Calama al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, siguen adelante y precipitan su caída política y social. La judicial tardará muchos meses en resolverse y, antes de hacerlo, se habrán celebrado elecciones autonómicas, municipales y generales. El resultado final del caso, con condenas o absoluciones, ya no evitará las consecuencias electorales de los próximos meses.
Si el sumario de la “Operación Kitchen”, que afecta al Partido Popular, lo dio por cerrado el juez García-Castellón en julio de 2021, y el juicio se está celebrando en estos días, cinco años más tarde, podemos calcular que el sumario sobre los hoy presuntos delitos del expresidente del Gobierno Rodríguez Zapatero no se cerrará en instrucción antes de un año y que el juicio en la Audiencia Nacional no se celebrará hasta los años 2031 o 2032.
En apenas 24 horas, el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha pasado de los mítines del PSOE en Andalucía para apoyar la candidatura de María Jesús Montero a verse como imputado por el Juzgado 4 de la Audiencia Nacional, ante cuyo titular, el magistrado José Luis Calama, tendrá que declarar el próximo 2 de junio.
Está tan descontado el fracaso electoral de María Jesús Montero en Andalucía que la única pregunta que se le puede hacer sobre ese tema al secretario general del PSOE es dónde piensa colocarla como responsable política en los próximos meses. Puede convencerla para que asuma el ingrato papel de líder de la oposición y se mantenga en él durante cuatro años para volver a intentar ganar en 2030.
Este lunes José Luís Ábalos va a cerrar la primera de las etapas de su larga carrera judicial sobre la corrupción de la que se le acusa junto a Koldo García, Víctor de Aldama y el resto de exdirigentes del PSOE y empresarios.
Cuento o fábula, la moraleja es la misma, la escribiese Esopo o un autor desconocido. Lleva siglos de existencia y sirve para avisar a los incautos, a los ambiciosos y a todos aquellos que colocan el aparente beneficio inmediato por encima del pronosticable desastre futuro.
Ir en contra de los datos económicos y querer elevar a la categoría de desastre las políticas del adversario es peligroso, sobre todo cuando esos mismos datos no salen de los despachos oficiales, ni de los Ministerios y sí de las entidades financieras, las grandes empresas y los gigantes de los fondos de inversión.
La decisión del tribunal de la Audiencia Nacional que preside el magistrado José Ricardo de Prada de dejar fuera del juicio que se sigue contra la familia Pujol por el presunto envío de dinero a cuentas bancarias de Andorra al patriarca y expresidente de la Generalitat, se explica en un pequeño párrafo: “Imposibilidad de permanecer con plenitud de conocimiento y capacidades en este juicio”. Sus 95 años de edad y tres informe médicos aportados con anterioridad no impidieron que ese mismo tribunal le haya obligado a viajar a Madrid para que le sometieran a un nuevo examen ante los jueces.
El expresidente del Gobierno durante siete años, ganador de las elecciones de 2011 con mayorías absolutas tanto en el Congreso (186 escaños) como en el Senado (136 escaños), con victorias en la mayoría de las Autonomías y en los grandes Ayuntamientos; que siguió ganando en las urnas y gobernando hasta junio de 2018, no sabía nada de lo que ocurría en el Ministerio del Interior con la llamada “policía patriotica” y sus operaciones para controlar los archivos y las actuaciones del que era el tesorero del Partido Popular.
Si Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, se sienta en el banquillo para ser juzgada de todos o de alguno de los cuatro delitos de los que le acusa el juez Peinado, con un jurado popular, las posibilidades de que sea condenada son tantas como las de que sea absuelta. En cualquiera de los dos supuestos la influencia en las futuras elecciones generales será tan importante como para que Pedro Sánchez mantenga la actual Legislatura hasta su finalización o adelante la cita con las urnas.
Ninguno de los dos grandes partidos que conforman la democracia española quiere a sus “pequeños ayudantes” para gobernar. Les gustan, desde siempre, las mayorías absolutas, pero incluso en esas condiciones prefieren a las formaciones nacionalistas para que les ayuden a conseguir la victoria en el Congreso que permita a su líder formar gobierno y mandar durante cuatro años. Desde hace ocho años le ocurre al PSOE de Pedro Sánchez a nivel nacional y le ocurre al PP de Alberto Núñez Feijóo a nivel autonómico y municipal.
El presidente del Partido Popular obliga a la presidenta en funciones de Extremadura a que acepte las exigencias de Vox para lograr mantenerse en su puesto. Cuatro meses ha tardado María Guardiola en aceptar todo lo que había criticado en Oscar Fernández Calle, sobre todo en los temas de inmigración y feminismo. El sillón de la presidencia tenía un precio, que aún sería mayor si en Hungría el ganador de las elecciones fuese Viktor Orban, que ha supuesto un golpe para la derecha más dura, tanto en Europa como en el resto del mundo.
A la cuarta fue la vencida y por primera vez en la historia de nuestra reciente democracia una moción de censura triunfaba en el Congreso de los Diputados y obligaba hasta el entonces presidente del Gobierno a abandonar el poder. Era el uno de junio de 2018 y con apenas 84 escaños el Partido Socialista conseguía que el candidato Pedro Sánchez lograra 180 votos a favor, por los 169 que se opusieron y una única abstención. Aquel día cambió la historia política de España y supuso el primer y gran error del entonces Secretario General de los socialistas.
|
|
|