Christine Lagarde, directora del Banco Central Europeo.
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Christine Lagarde, directora del Banco Central Europeo.

A ver quién se fía

martes 02 de febrero de 2021, 03:11h

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Este año la tarea de los grandes bancos centrales podría considerarse sencilla atendiendo a las expectativas de tipos que ellos mismos generan y sobre la que han repetido, cada vez que tienen ocasión, que van a mantenerlos bajos durante mucho tiempo.

çTanto es así, que si se revisa la curva de tipos forward de corto plazo (Euro OIS, Eonia), no es hasta 2028 cuando los mercados descuentan que pasará a estar en territorio positivo, y no saldría del rango -0,4%/-0,6% hasta, al menos, 2023. En los últimos días, el BCE ha hecho incluso algo más de ruido para dejar entrever que la situación de tanta fortaleza del euro no le hace la tarea fácil y tratar de generar en el mercado la idea de que si llega a ser necesario, incluso pueden recortar más los tipos.

ASALTANDO WALL STREET

Prueba de que el mercado acusó el mensaje es que los tipos del euro se fueron ligeramente a la baja, registrando algunos plazos del euribor nuevos mínimos; y que en el mercado de divisas su cotización contra el dólar recibió presión suficiente para romper a la baja los 1,21 dólares que venían aguantando bien los intentos de su ruptura durante muchas sesiones y que los especuladores de corto plazo empezaban a valorar como un suelo cada vez más consistente sobre el que volver a comprarlo. Eso se les cayó por la borda y los de apuestas euro alcistas tendrán que volver a rehacer estrategias, aunque con algo menos de convicción ahora.

Pero los especuladores de corto plazo en el mercado de divisas no son los que van a hacer la vida difícil a los bancos centrales. Quizá si en la bolsa, donde se ha producido un fenómeno poco común y que por su dimensión no ha pasado desapercibido para los grandes medios de comunicación financiera. A través de un espacio web, Reddit.com, una comunidad donde concurren operadores de muy corto plazo, con muy poca apariencia de algo serio pero que puede estar aglutinando a cerca de 3 millones de aficionados a los mercados financieros, como por arte de magia y en una especie de batalla a lo Robin Hood, se han aliado para provocar pérdidas de hasta 6.000 millones a dos grandes fondos que toman posiciones cortas en compañías cotizadas de tamaño pequeño que pasan por situaciones de dificultad.

En este caso afectó a una compañía de retail en el sector de videojuegos, GameStop, donde fueron capaces de elevar su cotización más de un 250% en dos sesiones, forzando el cierre y liquidación de las posiciones de los dos grandes fondos, hasta el punto, que uno de ellos precisó de una aportación extra de capital de 2.750 millones. No es la primera vez que ocurre algo así, pero cada vez es más frecuente que inversores aficionados “asalten Wall Street” y no desde la calle, sino desde plataformas de trading gratuitas. Es algo que dará que hablar.

QUE NO SE REPITA EL ERROR

Pero más que de esto, que ocupará a los reguladores, de lo que se preocupa ahora la Reserva Federal es de asegurar a los grandes jugadores que no han de temer que se repita el error de 2013, cuando anunció que pasaría a retirar parte de la liquidez que había inyectado en el periodo de la crisis.

Los mercados reaccionaron entonces muy mal, y ese recuerdo se asomaba en estas últimas semanas después de que algunos gobernadores regionales dejasen caer que podría ser necesario, siempre que las cosas fuesen bien, el empezar a retirar liquidez este mismo año. A los grandes jugadores no les gustó nada, y el presidente de la institución, tras la primera reunión del año, puso particular énfasis en destacar que la situación económica no está para cosa semejante. Se recuperó la calma. Pero queda la inquietud y a ver quién se fía.

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