En los comicios de mayo de 2023, Francina Armengol perdió la presidencia balear ante la subida del PP, que ganó 9 escaños, hasta llegar a los 25 diputados, a cinco de la mayoría absoluta, por lo que la líder del PP, Marga Prohens, tuvo que recurrir a Vox para lograr la investidura. Los socialistas solo perdieron un escaño pero la debacle de Podemos, que se quedó con un único diputado regional, dio la puntilla a un gobierno socialista con apoyo de los pequeños grupos regionalistas que, a diferencia de Podemos, lograron mantener sus escaños.
A falta de cuatro diputados, Armengol, pensó que no todo estaba perdido y que podría volver a intentarlo en 2027 tras su paso por la Presidencia del Congreso con que Sánchez la premió por su fidelidad a la causa. Su paso por el Congreso ha sido bastante gris y se ha limitado a proteger al gobierno de coalición dando entrada, por ejemplo, a las lenguas oficiales reconocidas en la Constitución, euskera, catalán y gallego.
Es difícil que con este bagaje y el escándalo de las mascarillas, de la mano del conseguidor Koldo García, que Francina Armengol pueda volver a la política activa en Baleares, su sucesor podría ser el gallego afincado en Palma de Mallorca, Iago Negueruela, actual portavoz en el Parlamento balear, nueve años más joven que ella o la nueva secretaria general del Psoe mallorquín, Amanda Fernández Rubí, la eterna candidata a la alcaldía de Manacor, donde los socialistas no ganan desde 1987.