Tebboune le recuerda a Sánchez la sentencia taurina de “Guerrita”

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Si el embajador de España en Argelia fuese aficionado a los toros y le intentara explicar al presidente Abdelmadjid Tebboune quien era Rafael Guerra, lo más seguro es que, tras mostrar la mayor perplejidad en su rostro, le preguntara por las razones misteriosas que le llevaban al representante español a mencionar a un familiar del ex vicepresidente Alfonso Guerra cuando lo que estaba sobre la mesa era la crisis del Sahara.

El hijo del que fuera ministro de Asuntos Exteriores con Felipe González, Fernando Morán, y sobrino del breve pero trascendental ex presidente del Gobierno con UCD, Leopoldo Calvo Sotelo, que negoció la entrada de España en la OTAN, podría haber utilizado una de las frases más famosos del torero que está entre entre los “Cinco Califas” de la hoy denostada, criticada y atacada desde la reivindicativa izquierda ecologista, animalista, feminista y antitaurina “Fiesta Nacional”.
Rafael Guerra, “Guerrita”, cordobés para nacer y morir entre dos siglos, fue tan famoso por sus faenas en las plazas como por sus frases en las tertulias ante Alfonso XIII o José Ortega y Gasset. Incrédulo ante lo que le contaba uno de sus banderilleros se plantó a pie de albero para ver torear a Juan Belmonte. Allí, en la Maestranza, tras comprobar cómo el maestro que cambió el arte de torear y “enseñó” desde la distancia de los años a José Tomás, daba seis verónicas y media sin moverse del sitio, les dijo incrédulo a los que le acompañaban: “ lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible “. Ni “Guerrita”, ni Belmonte murieron en la plaza. Al primero lo mató un cáncer de garganta y el segundo, cansado de vivir, se pegó un escopetazo tras un buen desayuno.
Dicho lo cual y con el debido respeto hacia el presidente, nuestro hombre en Argel se habría dado la vuelta y regresado a la Embajada convencido de haberle proporcionado al hombre que acababa de imitar al torero del que nunca tuvo noticia, con una nueva estocada hacia la tambaleante política enérgética de nuestro país, la más completo de las razones por las que Pedro Sánchez había cambiado la presencia española en el norte de Africa trastocando de la noche a la mañana una forma de entender la diplomacia y las relaciones internacionales que habían practicado su padre y su tio, junto a otros tantos presidentes de Gobierno y ministros de Exteriores en los últimos 50 años.
Tampoco se le conocen aficiones taurinas a Pedro Sánchez pero a poco leído y oído que sea sabrá de la frase de “Guerrita” - que algunos atribuyen con antelación al ministro francés Talleyrand, lo cual es un disparate - y tendrá que darle la razón al “filósofo” codobés. Hoy, ni en Europa, ni en Hispanomárica, ni en Africa, “ lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”. Si se quiere contar con la ayuda de Estados Unidos para evitar una crisis política y hasta militar con Marruecos había que elegir y alejarse de Argelia, que es uno de los grandes aliados de Rusia y de China en el norte de Africa y casi paso oblegado de las grandes rservas de petróleo y gas del Continente africano.
Entre “susto y muerte” el presidente del Gobierno ha elegido “susto” con la esperanza de que la “muerte” política no le llegue o al menos se retrase y puede que hasta con premio póstumo en Europa. Lo que la ministra Laya no estaba dispuesta a hacer como fiel funcionaria de Naciones Unidas lo ha hecho sin rechistar el ministro Albares, siempre escondido tras sus gafas de aplicado opositor y parapeto ante los ataques que se dirijan hacia el palacio de La Moncloa.
Pierden las empresas españolas pese a la decreciente importancia de la balanza comercial entre los dos páises, que en apenas 3 años ha pasado de exportar 2.900 millones de euros a mil cien, y de importarle 3.800 millones a dejarlo en dos mil doscientos, con un dalso negativo para España en este 2022 de mil cien millones. Naturgy, Abengoa y Duro Felguera están entre las que más lo van a sentir, con el añadido de las transferencias bancarias, mientras que Repsol y Cepsa capearán el temporal a la espera de mejores tiempos. Muy al fondo y con los gasoductos programados y congelados, el viejo sueño del empresario Durán Farell puede que se pierda entre las arenas del desierto del Sahara.
El siguiente envite que les espera al duo Sánchez-Albares, junto a los grandes bancos y empresas españolas, es el de Hispanoamérica. El pulso, que se ha endurecido por la guerra de Ucrania, entre USA, Rusia y China por el control de las material primeras y la influencia sobre los gobiernos del llamado Cono Sur entrará en una nueva fase tras las elecciones en Colombia y Brasil.
El “Grupo de Puebla” con el presidente de México, López Obrador, como máximo representante es hoy por hoy uno de los grandes problemas que contempla el gobierno de Joe Biden. El inquilino de La Moncloa está más que informado de la presencia y actividad de varios de sus compañeros de partido - alguno como Rodríguez Zapatero, antecesor en el puesto - en esos países. Podrá aplicarles y explicarles el signidicado de la misma frase taurina: “ lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible “.
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