El coronel Mamady Doumbouy.
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El coronel Mamady Doumbouy.

Los militares toman el poder en el país de la bauxita, Guinea Conakry

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Por Marta G.Galán

El país de la bauxita (la base del aluminio), Guinea –Conakry, ha caído en manos de los militares que dieron un golpe de Estado para derrocar al presidente Alpha Condé que llevaba en el poder once años, tras ganar tres confrontaciones electorales seguidas.

El Africa subsahariana, la que va desde el desierto del Sahara hasta las costa Atlánticas, sigue sufriendo las embestidas de la violencia, ya sea la que provocan corrientemente las luchas tribales y los militares, ya sean las guerrillas islámicas, que cada vez se hace más fuertes y han obligado a Francia, la nación excolonizadora a seguir haciendo de gendarme occidental en la zona, donde también están cada vez mas presentes los Estados Unidos.

Ahora, le ha tocado a Guinea-Conakry, un país de 10 millones habitantes que pertenecen a 24 grupos étnicos, cada uno con su propia lengua y donde predomina la religión musulmana, combinada con creencias animistas ancestrales. Hay también cristianos que se concentran predominantemente al sur del país.

Guinea es un país muy rico en minerales, incluyendo la bauxita, diamantes, oro y aluminio, lo que le hace muy deseado por los grandes consorcios mineros occidentales, como la Compañía de Bauxita de Guinea (CBG), propiedad de las multinacionales Alcoa y Rio Tinto.

El coronel Mamady Doumbouy, jefe de las fuerzas especiales, fue el líder del golpe de Estado que se consumó con la detención del presidente Alpha Condé, de 83 años, perteneciente a la etnia malinké, que llevaba en el poder desde que ganó las elecciones en 2010, y que renovó en 2015 y en 2020

El coronel Mamady Doumbouya dijo que el presidente Alpha Condé estaba detenido y sano, como se vió en un video difundido por los militares. Con la bandera roja, amarilla y verde de Guinea sobre sus hombros, el coronel se comprometió a forjar un gobierno de transición que no dañaría a la nación sino que le haría el amor.

En el vídeo se ve a un militar que le pregunta al detenido presidente: "Excelencia, ¿hemos tocado un solo cabello suyo?" Pero Condé silencioso, vestido con vaqueros y una camisa de vestir teñida, no respondió y mantuvo la mirada fuera de la cámara.

Doumbouya trató de justificar su golpe de estado aludiendo al “atropello de los derechos de los ciudadanos” y “la falta de respeto a los principios democráticos” como motivaciones para el derrocamiento de Condé.

La inestabilidad y los disturbios se habían multiplicado en el país tras acceder Condé a su tercer mandato frente a Cellou Dalein Diallo, que fue primer ministro de Guinea entre diciembre de 2004 y abril de 2006 que ha sido candidato a la presidencia frente a Condé en las tres campañas electorales y que denunció fraude electoral en las últimas,

A pesar de las inmensas riquezas naturales de Guinea, casi la mitad de la población vive en la pobreza. El país cuenta con las mayores reservas de bauxita del mundo, la principal fuente de aluminio para automóviles, latas de cerveza y papel de aluminio.

Condé cerró llamativos acuerdos con empresas extranjeras para convertir a Guinea en uno de los principales exportadores de bauxita. Los críticos dicen que no ha podido compartir la riqueza con la gente y arruinó la tierra en el proceso. La lluvia convierte las carreteras a través del campo en lodo, dicen los guineanos, y los hospitales funcionan en mal estado.

El golpe de estado en Guinea se produce unos tres meses después de que oficiales militares llevaran a cabo en la vecina Malí un segundo golpe de estado en menos de un año.

El oficial militar de Malí que derrocó a ambos presidentes, el coronel Assimi Goïta, había asistido a varios eventos de entrenamiento militar de Estados Unidos en suelo estadounidense y de África occidental.

Doumbouya, un ex legionario francés que ha dirigido las fuerzas especiales de Guinea desde 2018, también participó en un entrenamiento estadounidense hace dos años en Mauritania.

En Guinea no se había producido un golpe de Estado desde 2008 cuando tras la muerte del presidente Lansana Conté, los militares, mandados por el capitán Moussa Dadis Camara, tomaron el poder, con el apoyo de Estados Unidos, para convocar dos años después las elecciones que ganó ya el depuesto presidente Condé.

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