La Candidata del PSOE en los elecciones autonómicas de Andalucia sabe que de vicepresidenta todopoderosa en Madrid, dentro del Gobierno de Pedro Sánchez, va a pasar a lider de la oposición en el Parlamento andaluz, en el antiguo hospital de las Cinco Llagas de Sevilla. Vencer Al actual presidente del PP, Juanma Moreno es una misión imposible. Puwede perder La mayoría absolute que consiguió en 2022, pero los 58 escaños que obtuvieron los populares fueron casi el doble de los 30 del PSOE y 21 por encima de todo el conjunto de la izquierda. Pasa del premio del Ministerio de Hacienda y la Vicepresidencia primera, al castigo de estar cuatro años debatiendo los problemas de la Autonomía con el político que consiguió arrebatar el poder al socialismo.
Si a Juanma Moreno le ayudaron de forma decisiva el desaparecido Ciudadanos y el emergente Vox para formar si primer gobierno, en esta ocasión a María Jesús es imposible que le pueda ayudar la izquierda unida de Antonio Maillo, que podrá en el mejor de los casos pasar de siete a diez escaños, con la paradoja dentro del bloque de la izquierda de que esos votos y asientos parlamentarios sean a costa del PSOE. Algo que no cambiará los números totales, al igual que pasó hace cuatro años: 72 escaños de las dos derechas frente a los 37 de las entonces tres izquierdas.
Montero es la opción más fiable que tenía Sánchez para evitar un descalabro en la tierra que durante toda la transición fue el fortín del socialismo. Le van a apoyar los dos presidentes que la tuvieron como consejera de Sanidad y de Hacienda, Manuel Chaves y Susana Díaz, en un intento de mostrar la unidad que el propio Felipe González se ha encargado de dinamitar pro su oposición frontal al presidente del Gobierno. Si consigue que Moreno no alcance la mayoría absoluta y tenga que negociar con Vox se sentirá satisfecha. Obtender más de treinta escaños, muy lejos de los antiguos resultados del socialismo, es una meta posible para articular un discurso con el objetivo puesto en las elecciones generales.
La perdida del centro político o de lo que representaba la derecha más liberal, que era Ciudadanos, está en la base del problema para Montero y para el PSOE. Aquellos votos y escaños pasaron al Partido Popular. Recuperarlos en base a la posición internacional de España frente a Estados Unidos y el “no a la guerra” parece insuficiente.