En ese carrusel, la ventaja con la que arrancará el Partido Popular es enorme. En 2023 consiguió vencer y gobernar en once Comunidades Autónomas, en treinta capitales de provincia y en el total del 40% de los Ayuntamientos. Hoy, los populares gestionan el día a día de veintidos millones de españoles y Feijóo aspira que dentro de un año esa cifra siga aumentando. Al PP le faltan por conquistar Asturias, Euskadi, Navarra, Cataluña, Castilla la Mancha y Canarias, Comunidades en las que no tiene el Gobierno regional pero sí en la mayoría o en la totalidad de las capitales de provincia.
En esa situación el problema para Feijóo no está en lo que pueda conseguir el PSOE y el resto de la izquierda, está en la “revuelta” que tendrá que protagonizar el Vox de Abascal cuando sus candidatos tengan que confrontarse con los populares para no ser absorvidos. España lleva años girada hacia su derecha política y es muy difícil que vaya a cambiar. Pedro Sánchez y los dirigentes de Sumar y Podemos están utilizando las guerras de Iran, Palestina, Libano y Ucrania para reforzar su discurso frente a las dos derechas, sin que parezca, hasta hora, que esa estrategia obtenga resultados suficientes para cambiar el color de los gobiernos.
EL Partido Popular tiene un gran margen para asumir las condiciones de Vox para formar gobierno en Extremadura, en Aragón, en Castilla y León y, presumiblemente, en Andalucía. Cuatro vicepresidencias y dos o tres Consejerías en cada Ejecutivo y las dudas de hoy desaparecerán. A la suma de puestos importantes hay que añadir los de segundo y tercer nivel, que son muchos. ¿Dónde aparecerán los problemas?: en los municipios; será en ese futuro mayo de 2027 cuando las dos formaciones tengan que exhibir ante los ciudadanos sus diferencias y los resultados obtenidos en cada una de las áreas que han gobernado.
Feijóo y su equipo, al igual que Abascal y el suyo son plenamente conscientes de ese desafío, en el que el presidente de los populares cuenta con la ventaja de su posición mayoritaria. De cara a las elecciones generales ocurre algo muy similar: no les bastará con atacar a Pedro Sánchez y a la izquierda, tendrán que atacarse entre ellos. El primero para lograr la mayor´ñia absoluta sin necesidad de apoyos; y el segundo para conseguir que sin su apoyo no se alcance esa misma mayoría.
Enviado desde mi iPhone