Hace tres años Azcón consiguió 28 escaños, que eran insuficientes para gobernar. Necesitaba otros seis y los consiguió de Nolasco, hasta que hace apenas tres meses y ante la negativa de Vox a aprobar los Presupuestos decidió, de acuerdo con Núñez Feijóo, adelantar las elecciones para asegurarse el triunfo y dar al presidente del PP una nueva victoria autonómica que se sumara a la de Extremadura y a las posibles de Castilla y León y Andalucía. Un movimento que a los populares no parece que les vaya a proporcionar la ansiada mayoría absoluta y que, si hacemos caso a las encuestas, les va a mantener con los mismos escaños o con un avance mínimo dependiendo de la asistencia a las urnas y de la aplicación de la Ley D´Hont a la dividida izquierda y a la desaparición del centro, que ya desapareció en 2023.
Los socialistas, que consiguieron 23 escaños en las últimas elecciones autonómicas con el ex presidente Lambán como candidato, intentan que Pilar Alegría no baje de los 20 asientos en el Parlamento regional, tarea difícil, para no verse muy cerca de un Vox que va a crecer y que puede dulicar los siete que tenía antes de la disolución del Parlamento autonómico. Si se queda en 18 escaños o menos - que es en lo que coinciden los sondeos - la catástrofe estará asegurada y sus efectos caerán como granizo sobre el palacio de La Moncloa y Pedro Sánchez.
La Chunta puede que se mantenga en los tres asientos que ya consiguió, mientras que Podemos, Izquierda Unida y el PAR intentarán mantener el único que tienen, un desastre sin paliativos y que deja muy claro que la estrategia de cambiar de unidad entre las siglas no sirve para nada. Si en Extremadura Izquierda Unida se presentó junto a Podemos, en Aragón la formación que lidera Antonio Maillo lo hace con el Sumar de Yolanda Díaz. La antipatía personal que se tienen la vicepresidenta segunda del Gobierno y las dirigentes de Podemos Ione Belarra e Irene Montero impiden una unión que les castiga y les seguirá castigando a las tres formaciones y a sus aliados.
Teruel Existe está en condiciones de superar al PSOE en Teruel con Tomás Guitarte e incluso puede llegar a vencer en esa provincia. Sus tres escaños en el Parlamento autonómico están asegurados y podría llegar a cinco, a costa de la presencia del bloque de la izquierda e incluso del PAR. Desde Jorge Pueyo, por el regionalismo de derecha, a las candidatas de IU y Podemos, Abengoechea y Goicoechea, las elecciones de este domingo pueden dejarles como extraparlamentarios. Demasiadas siglas para una Comunidad que tiene 67 parlamentarios y cuyo partido ganador no llegó en 2023 a los 240.000 votos, un dato que refleja el muy moderado interés que despiertan en los ciudadanos las elecciones autonómicas.