El Rey de Marruecos, Mohamed VI y el presidente del Estado de los Emiratos Árabes Unidos, el Jeque Mohamed Ben Zayed Al-Nahyan, en Rabat
Ampliar
El Rey de Marruecos, Mohamed VI y el presidente del Estado de los Emiratos Árabes Unidos, el Jeque Mohamed Ben Zayed Al-Nahyan, en Rabat

Alianzas estratégicas

martes 09 de junio de 2026, 10:32h

google+

linkedin

Comentar

Imprimir

Enviar

La reciente reunión en Rabat entre el rey Mohammed VI de Marruecos y el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos, escenifica una de las alianzas estratégicas más sólidas e influyentes del mundo árabe recalcando la estabilidad y los intereses a largo plazo por encima de incertidumbres, fragmentaciones y cambios geopolíticos en todo el Oriente Próximo y el norte de África.

Mensajes de paz del Papa León XIV en España. Zelenski emplaza a Putin a negociar cara a cara. Más presión y sanciones norteamericanas contra el régimen cubano. Más ataques entre Estados Unidos e Irán con los países del Golfo sufriendo los daños. Incertidumbre en la economía internacional con Europa fuera de sitio.

Y en medio de este mundo convulso donde las potencias más o menos grandes pretenden implantar un nuevo orden internacional en su beneficio, se consolida una alianza estratégica entre Emiratos Árabes Unidos y Marruecos. Cálculos estratégicos, visiones compartidas y acuerdos emergentes con influencia bilateral pero también regional e internacional.

La reciente reunión en Rabat entre el rey Mohammed VI de Marruecos y el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos, escenifica una de las alianzas estratégicas más sólidas e influyentes del mundo árabe recalcando la estabilidad y los intereses a largo plazo por encima de incertidumbres, fragmentaciones y cambios geopolíticos en todo el Oriente Próximo y el norte de África.

La transformación del orden mundial exige capacidad de adaptación a una competencia geopolítica más intensa, con recomposición sobre la marcha de los corredores económicos, con mercados energéticos en evolución y todo con graves retos de seguridad en toda la región, con preocupación añadida por el terrorismo en el Sahel. La opción de una relación de futuro no se ciñe a la buena voluntad y a los lazos históricos como explica el analista marroquí Said Temsamani, se miden por su capacidad para generar valor estratégico, coordinar respuestas a las crisis y promover una visión compartida del futuro.

Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos han construido este tipo de relación con ambiciosos programas de modernización al tiempo que mantenían la estabilidad institucional y la autonomía estratégica.

Marruecos ha consolidado su papel como puente vital que conecta Europa, África y el mundo árabe, posicionándose como un actor regional cada vez más influyente con un alcance diplomático y económico en expansión.

Los EAU, por su parte, se han transformado en un centro global de inversión, innovación, logística y diplomacia, ejerciendo una influencia que va mucho más allá de la región del Golfo.

La reunión en Rabat refleja que el mundo árabe necesita mecanismos más eficaces de cooperación y coordinación estratégica y una creciente preferencia por soluciones prácticas basadas en la integración económica, la cooperación en materia de seguridad y el desarrollo sostenible, en lugar de la política de división.

La asociación entre Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en un activo estratégico para el mundo árabe en general. Ilustra cómo el liderazgo, la confianza y la visión a largo plazo pueden convertir los lazos históricos de hermandad en una fuente de fortaleza geopolítica e influencia regional.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios