NACIONAL

IU se convierte en el eje central de la izquierda marxista

Raúl Heras | Miércoles 01 de abril de 2026

El Coordinador Federal de Izquierda Unida ha conseguido lo que parecía un imposible hasta hace hace unas semanas, que toda la izquierda que se declara marxista se una en una única candidatura para afrontar las elecciones autonómicas de Andalucía. Los resultados de las urnas en Extremadura, Aragón y Castilla la Mancha, más los malos pronósticos en los comicios del próximo 17 de mayo, son el mejor regalo que podía tener Antonio Maillo, el profesor de latín y miembro del Partido Comunista desde los años noventa del siglo pasado.



Los enfrentamientos personales entre el duo que formaban Yolanda Díaz y Ernest Urtasun, por el lado de Movimento Sumar, frente a Ione Belarra e Irene M interno, máximas responsables de Podemos, habían convertido en imposible cualquier alianza electoral, provocando el desplome de esa parte de la izquierda. Las urnas y la Ley D´Hont son los responsables de la inestable paz que se formalizará este viernes, 3 de abril. Sin unidad, los ocho o nueve diputados que les auguraban todos los sondeos, cinco para “Por Andalucía” y tres o cuatro por “Adelante Andalucía” podían ser menos y llevar a las formaciones herederos del antiguo PCE a sus peores resultados históricos.

El cambio que promovió en 1982 el entonces lider del PCE y más tarde de Izquierda Unida, tras los malos resultados obtenidos por Felipe Alcaraz en las mismas elecciones autonómicas que se celebrarán a mediados del próximo mayo, obligó al político cordobés a buscar la unificación de todas las corrientes que profesaban el marxismo, ya abandonado por el socialismo de Felipe González. Cuatro años más tarde Izquierda Unida tomó el relevó y soñó en 1996 con ganar al PSOE en votos.

De aquellos años vienen los pactos que se buscan ahora y que deberían extenderse a las próximas elecciones generales. Sin los votos y los diputados de esa izquierda, ni María Jesús Montero, ni Pedro Sánchez tendrían ninguna posibilidad de gobernar. No es que la unidad que ha conseguido Antonio Maillo asegure que Juanma Moreno, en solitario o con el apoyo de Vox, vaya a perder el Gobierno andaluz, pero al menos la derrota puede ser menos abultada al trasladar a sus votantes un resquicio de esperanza. Lo mismo ocurrirá en 2027, salvo que el escenario mundial cambie de forma radical con la solución o el agravamiento de las guerras en Iran, Palestina y Ucrania. Los problemas económicas que se deriven de los mismos serán uno de los grandes argumentos del actual presidente del Gobierno central para mantener su postura ante Estados Unidos, centrados en la persona de Donald Trump y el núcleo central de los que mandan desde la Casa Blanca.

El problema final que tiene Maillo es el mismo que el de resto de dirigentes: lograr que las listas no dejen víctimas al no ocupar “puestos de salida” en las mismas. Desde IU como desde Movimiento Sumar y Más Madrid tendrán que ser “·generosos” con sus hermanos separados; los hijos pródigos que siguieron a Pablo Iglesias y que ahora vuelven al hogar. Andalucía marcará una tendencia, pese a la previsible derrota, y será el mejor termómetro de Sánchez, tanto para mantener el actual Gobierno tras los cambios y la llegada de Carlos Cuerpo y Arcadi España, que ya son los encargados de dirigir la economía española en uno de los momentos más complicados del panorama mundial.


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