NACIONAL

Ayuso: imitar Cifuentes para ganar a Casado

Raúl Heras | Viernes 24 de diciembre de 2021

La presidenta de la Comunidad madrileña sólo tiene un camino si quiere convertirse, también, en la presidenta autonómica de su partido: seguir el ejemplo de Cristina Cifuentes en marzo de 2017. Sus ambiciones son muy parecidas, su situación en el Gobierno de Madrid es idéntica y las desconfianzas que despertaban en la dirección nacional del Partido Popular se asemejan como dos gotas de agua. Cristina soñaba con suceder a Mariano Rajoy e Isabel Díaz Ayuso piensa lo mismo respecto a Casado.



Si los populares madrileños celebran su Congreso en el primer semestre del próximo año, que no es seguro que suceda en razón de “hechos extraordinarios” que obliguen al presidente nacional y al secretario general a decidir nuevos aplazamientos, como pueden y van a ser la sucesión de elecciones autonómicas y quizás generales, la única forma de conseguir la presidencia del partido que tiene Ayuso es que se apruebe el voto de los militantes y no única entre el de los compromisarios.

El PP asegura que tiene en la Comunidad 85.000 afiliados. Nunca votarán todos pero si lo hacen de forma directa la mayoría el triunfo de la presidenta regional estaría asegurado; si se deja en manos de los asistentes al futuro Congreso lo más seguro es que pierda ante el adversario que lance al ruedo la dirección de la calle Génova, sea el alcalde Almeida o cualquier otro, desde el propio Pio García Escudero a Ana Camins, la presidenta de la Asamblea, María Eugenia Carballeda o el portavoz del Geupo, Alfonso Serrano.

En la estructura interna del partido es donde está la fuerza de Pablo Casado, en esos 61 dirigentes que pueden movilizar a los 65 diputados de la Asamblea madrileña, y sobre todo a os 762 concejales que tiene la formación en toda la Comunidad, una fuerza de choque que puede ver en Ayuso a la mejor de los candidatos, pero que estará pendiente de la futura elabración de las listas electorales para conservar sus puestos.

La discipina de los sillones se ejerce desde arriba y en ese campo la fuerza de Ayuso disminuye y se disuelve pese a la gran imagen que ha conseguido dentro de la derecha española.

En el recorrido de Cristina Cifuentes están escritas todas las claves del poder interno en el PP, desde el ascenso a la gloria tras el abandono de Esperanza Aguirre a la caída a los infiernos por el escándalo del Master de la Universidad Rey Juan Carlos y la grabación - convenientemente guardada- del frasco de perfume.

La entonces presidenta de la Comunidad representaba un peligro para Mariano Rajoy y sus planes como sucesora para Soraya Sáenz de Santamaría.
Cifuentes dimitió de todos sus cargos en abril de 2018 y en junio de ese mismo año, tras la moción de censura ganada por Pedro Sánchez y el adiós del doble presidente, con la esperada batalla entre Soraya y Dolores Cospedal, la presidencia del PP caía en las manos de Casado, quien de forma inmedita colocó como segundo y encargado de la “fontanería” a Teodoro García Egea.

Los dos tienen muy claro que no habrá Congreso en Madrid salvo que tengan seguro el resultado y ya llevan demostrado desde hace muchos meses que, si es necesario, los Estatutos y los plazos de convocatoria para cumplirlos, se pueden dejar a un lado y mantener durante meses una Comisión Gestora.


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