La gran sorpresa en las elecciones andaluzas ha sido, sin dudam¡, la coalición Adelante Andalucía, un grupo formado por cinco subgrupos pero donde dominan los Anticapitalistas, el partido de ideología troskista que formó parte importante en la fundación de Podemos y en el apoyo en un primer momento a Pablo Iglesias con quien acabaron rompiendo cuando la formación morada formó el gobierno de coalición con Pedro Sánchez y los anticapitalistas fueron poco a poco excluidos de la dirección de Podemos.
El partido, fundado por Teresa Rodríguez, tiene un claro componente nacionalista andaluz junto a otros registros ya presentes en Podeos, especialmente el feminismo, pero el nuevo director de escena el jerezano José Ignacio García le ha añadido un nuevo y exitoso lema “Alegría y valentía para echar a la derecha” con el que ha logrado subir el ánimo de parte de los antiguos simpatizantes andaluces de Podemos.
El invento político ha dado sus frutos electoralmente y Adelante Andalucía ha conseguido robar cuatro escaños al PP en Cádiz, Córdoba, Sevilla y Málaga, así como dos al PSOE en Huelva y Granada. Mientras que Vox solo le quitó un escaño al PP en Huelva.
No podemos saber si esa alegría anticapitalista va a tener mucho más recorrido pero es posible, que como anunció García, el “Gafas” como le conocen popularmente, que le pueda arrebatar algún escaño tanto el PSOE como al PP en las generales para tener voz en Madrid. Convertir esos escaños nacionales en un Puigdemont a la andaluza seria un nuevo éxito.
Por lo pronto en Andalucía no han logrado echar a la derecha, sino reforzar el peso político de la extrema derecha, Vox, que tendrá la llave del nuevo gobierno de Moreno Bonilla. Son contradicciones de la política española –tanto como el eslogan de la alegría anticapitalista- en el que las mayorías absolutas se han convertido en objetivo casi imposible.