La presidenta en funciones de Extremadura y ganadora de las elecciones autonómicas del 21 de diciembre ha buscado el apoyo de la presidenta madrieleña para mantener su pulso ante Oscar Fernández, el candidato de Vox, con el que le separa una diferencia de 17 escaños en la Asamblea extremeña. Desde la sede central del Partido Popular, tanto Núñez Feijóo como Miguel Tellado intentan que la posición más inflexible de Guardiola no entorpezca los pactos que necesita Azcón en Aragón y los que, con toda seguridad, necesitarán los populares en Castilla y León y puede que en Andalucía.
Para evitar que se repitan las elecciones Santiago Abascal pide, en la persona de Fernández, que Guardiola le entregue la vicepresidencia y otros tres carteras claves en el futuro Gobierno, algo a lo que la ganadora de las elecciones no está dispuesta. Es en la presidenta de Madrid donde encuentra Guardiola un referente para su propio futuro. Isabel Díaz Ayuso mantiene una mayoría absoluta y ha hecho de su modo de enfrentarse al PSOE en particular y a la izquierda en general un modelo que no coincide con el del presidente del PP, pero que obliga a toda la derecha a moverse hacia los postulados de Vox y de Santiago Abascal, tanto en cada Autonomía como a nivel del Estado e incluso con derivaciones internacionales tan importantes como son las de estados Unidos, Argentina y, sobre todo en Europa, la de Giorgia Meloni, distanciada de Pedro Sánchez y disuesta a dejarle fuera del núcleo dirigente de la futura Unión.
La presidenta de la Comunidad de Madrid nunca da marcha atrás y ante los ataques siempre contesta con otros ataques, cargados de mayor dureza personal y política. Es una forma de actuar que le ha resultado ganadora hasta el momento y que sirve de ejemplo para muchos dirigentes del PP. Ayuso ataca a la izquierda pero al mismo tiempo cierra puertas al crecimiento de Vox, algo que no puede permitirse de cara a las elecciones de 2027. Su consejo a Guardiola es que resista y que no ceda ante las grandes peticiones de Vox, y que sea capaz de ir a unas nuevas elecciones si hiciera falta, convencida de que el resultado del PP y de Guardiola mejoraría, al entender los ciudadanos que la culpa de acudir de nuevo a las urnas es de la posición intransigente de Oscar Fernández.
María Guardiola, al igual que le ha pasado a Jorge Azcón en Aragón, adelantó las elecciones autonómicas creyendo que conseguiría una mayoría absoluta y podría prescindir del apoyo de Vox. Ha sido todo lo contrario y el fortalecimiento político de Abascal y los suyos es un hecho, con el horizonte electoral que se va a dilatar hasta 2027, con los comicios generales, que ese es el espacio que se ha fijado el presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE.
El escenario más que posible es que se sucedan las elecciones y hasta las repeticiones en las urnas, en un calendario en el que pese al retroceso evidente de la izquierda, por la propia división de la misma y los escándalos que rodean al Ejecutivo de Pedro Sánchez - al que ni siquiera los “elementos” meteriológicos ayudan - la posibilidad de no conseguir una mayoría parlamentaria en 2027 mantiene a la dirección de los populares bajo una tensión permanente, aumentada por el aumento en votos y presencia parlamentaria de Vox.