ECONOMIA

La inflación, el enemigo público número uno

La inflación en España está disparada.
Rafael Gómez Parra | Miércoles 09 de febrero de 2022

La inflación se ha convertido en el nuevo peligro que acecha a los países del primer mundo y ya se ha convertido en la principal preocupación económica y social una vez que el coronavirus parece estar más controlado tras la última oleada del omicrón. Desde Estados Unidos a Polonia, y desde Suecia a España, el mapamundi de los países más ricos se ha visto convulsionado por el repentino aumento de los precios.



Los alimentos , la vivienda y la energía, han sufrido una inflación récord, eclipsando a un ritmo increíble las pequeñas ganancias salariales y las ayudas sociales que España que España y otros países pusieron en marcha para paliar la crisis económica provocada por el Covid.

Curiosamente, la inflación se ha disparado cuando los gobiernos y los agentes económicos estaban mostrando su preocupación por el estancamiento de los precios y estaba pensando en hacer cambios para fomentarla moderadamente. Y, de pronto, sin que nadie lo esperara, ha llegado la super inflación, de la mima manera que ninguno de los expertos supo ver la crisis de las hipotecas basuras en 2008.

El aumento desmesurado de los precios con que ha acabado 2021 han tenido sus orígenes principalmente en los costos de ola energía, pero también la escasez de suministros , la subida de la vivienda, y sobre todo la de los alimentos.

Los expertos no se ponen, sin embargo, de acuerdo en el origen del problema y en cada país lo achacan a cuestiones diversas. En Estados Unidos, uno de los primeros signos de la pandemia de coronavirus en los Estados Unidos fue el cierre de las fábricas chinas que producían piezas clave para las empresas estadounidenses y productos clave para los consumidores estadounidenses.

Los precios promedio de alquiler en EE. UU. se incrementaron -según el Washington Post- un 14 por ciento el año pasado, ay ciudades como Austin, Nueva York y Miami registraron aumentos de hasta un 40 por ciento, según la firma de bienes raíces Redfin.

En España, los causantes de la superinflación de 2021 parecen ser las subidas de la luz, el gas y los combustibles, con incrementos de las facturas de los consumidores en más de un 25%. En Estados Unidos, el precio de la gasolina es un 49,6% más cara que un año antes.

Tampoco hay acuerdo sobre el efecto que pueden haber tenido en la inflación las ayudas económicas y sociales puestas en marcha por los gobiernos durante la pandemia,En los últimos tres años, el gobierno norteamericano aprobaron cuatro iniciativas de estímulo diferentes, inyectando varios billones de dólares en la economía.

El que fuera secretario del tesoro de Bill Clinton entre 1991 y 2001 y director del Consejo Nacional de Economía de los Estados Unidos con Obama en 2009, Lawrence H. Summers, fue uno de los pocos economistas que advirtió que la afluencia masiva de efectivo a los hogares estadounidenses, más miles de millones de dólares más inyectados en la economía en general, podría sobrecalentar la recuperación.

El Banco Central Europeo rebajó tanto el precio del dinero que lo que ha provocado unos tipos de interés cercanos al cero, lo que en principio ha beneficiado a los ciudadanos que se compraron una vivienda, pero también ha provocado que las grandes corporaciones y multimillonarios privados hayan aprovechado para comprar a lo grande, activando así una subida de los precios que ha perjudicado a las personas que querían comprarse una casa para vivir.

Según el Washington Post, muchos fabricantes de alimentos , incluidos Kraft Heinz, General Mills y Campbell Soup, anunciaron aumentos de precios para 2022, poniendo como excusa los costos más altos de los ingredientes, los atascos en el transporte, la escasez de mano de obra y los salarios más altos.

Los precios de los productos frescos , que habían evitado lo peor de los aumentos de precios, también están aumentando debido a una mayor dependencia de las importaciones y mayores costos de fertilizantes en las granjas, coincidiendo con otro aumento en la demanda.

Los funcionarios de la Reserva Federal y la Casa Blanca dicen que todavía esperan que los precios vuelvan a bajar a un nivel más típico a finales de este año. Pero no está claro qué tan rápido y efectivo sucederá mientras la pandemia mantenga su control sobre la vida diaria.

En Gran Bretaña están sufriendo su peor inflación en casi 30 años, con precios que suben a una tasa anual del 5,4 por ciento. En diciembre, el Banco de Inglaterra se convirtió en el primero en aumentar las tasas de interés , lo aquel inevitablemente ejercerá presión sobre los hogares británicos, que ya se enfrentan al aumento de los precios de los bienes, y podría poner en peligro la recuperación de la economía británica. La Reserva Federal norteamericana parece, sin embargo, que seguirá su ejemplo y ya prepara una subida de los tipos.

Incluso en Japón, donde los precios han estado deprimidos casi continuamente desde el colapso de la burbuja inmobiliaria de fines de la década de 1980, el banco central revisó en los últimos días al alza su evaluación de los riesgos de inflación por primera vez en ocho años.

Entre las principales economías, solo China tiene una tasa de inflación más baja hoy que a principios de 2020.

En Turquía, la reducción de las tasas de interés ha alimentado la rápida depreciación de la lira turca y la inflación anual se situó en el 36,1 % a finales de 2021, lo que afectó duramente a los hogares turcos.

En Francia, también muy tocada por el aumento de los precios, cualquier persona que ganara menos de 2000 euros al mes en 2021 podía recibir una indemnización por inflación única de 100 euros del gobierno.


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