NACIONAL

Sánchez sigue con un problema grave en el PSOE de Madrid

Juan Lobato y Javier Ayala.
Raúl Heras | Lunes 25 de octubre de 2021
La crisis del socialismo madrileño no está resuelta. El candidato de Pedro Sánchez para el puesto de Secretario General ha ganado, como era de esperar, pero el raquítico 33,77% de los apoyos conseguidos sobre el total de loos 14.000 militantes con que dice contar el PSM indica que la crisis sigue abierta.

A veces las matemáticas ayudan a descubrir la verdad. Juan Lobato, portavoz adjunto de los socialistas en la Asamblea madrileña contaba con el apoyo directo del equipo presidencial, con Fran Martín, el sucesor de Felix Bolaños en la secretaría de Moncloa como cabeza visible. Aún así, si contamos que sólo ha votado el 55,17% de la militancia oficial, y que de este porcentaje ha contado con el 61,23%, el apoyo real se queda en un raquítico 4.811, salvo que las cifras oficiales de militantes socialistas en la Comunidad de Madrid no sean reales.

Su rival, Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada, puede estar contento pese a la derrota. Dos mil novecientos quince compañeros del PSM le han votado. Ni en el palacio de La Moncloa, ni en la sede central de Ferraz, con Adriana Lastra, ni en la Delegación del Gobierno, con Mercedes González, se esperaban esos resultados. La apuesta oficial era que Lobato llegara, por lo menos, al 80% de los votos, muy lejos de la realidad.

Tras la derrota del nuevo Defensor del Pueblo y ex candidato socialista a la Comunidad en el pasado mayo, Angel Gabilondo, los problemas de Pedro Sánchez para encontrar un candidato que pueda enfrentarse a Isabel Díaz Ayuso han aumentado. La Gestora que ha dirigido con Isaura Leal al partido en estos meses ya ha dado paso a una nueva Ejecutiva, pero las dudas dentro de muchos dirigentes veteranos sobre las posibilidades de victoria frente al Partido Popular, les hacen mirar en otras direcciones, no en las del nuevo líder regional.

El modelo de bicefalia que impera en el PNV quieren imponerlo en la Comunidad madrileña. Es lo que proponía Javier Ayala y lo que van a tratar de llevar adelante esos otros diez mil militantes que no han votado o no lo han hecho al candidato oficial.

Tienen tiempo unos y otros: Juan Lobato para darse a conocer y conseguir un perfil ganador de cara a las elecciones autonómicas, que hoy por hoy no tiene; y los adversarios que se mantienen a la espera para “convencer” a otro u otra persona que pueda ser una rival con garantías frente a Isabel Díaz Ayuso. Y no sólo de la actual presidenta, también de la candidata de Más Madrid, Mónica García, que llevó al partido fundado por Iñigo Errejón a convertirse en la segunda fuerza electoral.

Los derrotados “tienen” dos soluciones que parecen casi imposibles. La primera es volver a intentar que la ministra de Defensa, Margarita Robles, acepte el reto, algo que ya rechazó hace unos meses cuando algunos dirigentes locales se acercaron a preguntarle por su disponibilidad.

La segunda es todavía más arriesgada: convencer a Sánchez de que busque un acuerdo electoral con las fuerzas a su izquierda, desde Más Madrid a Unidas Podemos, y coloque a Mónica García al frente. Por experimentos electorales que no quede.


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