NACIONAL

Hierro, el tercer hombre y el efecto Casado

José Angel Hierro y Pedro Sánchez.
Tur Torres | Jueves 27 de mayo de 2021
¿Puede el profesor de Economía de la Universidad de Sevilla Luís Angel Hierro vencer a Susana Díaz y Juan Espadas como candidato a las futuras elecciones andaluzas?. Parece imposible, de la misma forma que parecía imposible que en la lucha entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores Cospedal para suceder a Mariano Rajoy el ganador fuera Pablo Casado.

En el XIX Congreso del PP, tras el adiós del ya expresidente del Gobierno las dudas en la derecha estaban centrada en cuál de las mujeres que había “utilizado” Rajoy para sus equilibrios de poder interno se alzaba con la victoria. Casado aparecía como un “ousider”, un joven con ambición pero sin posibilidades.

Surgió la sorpresa, los votos que consiguió en la primera de las votaciones le convirtieron en el rival último de Sáenz de Santamaría y, de paso, en la persona que iba a recibir todos los votos que habían ido a Dolores Cospedal. Antes cualquiera que la ex vicepresidenta.

Ese fenómeno, esa especie de jugada de billar, puede hacer que Hierro, ese tercer hombre en la lucha interna del socialismo andaluz, que necesita que ninguno de sus rivales obtenga más del 50 por ciento de los votos en la votación del día 13 de junio, termine por ganar. Para ello tiene que celebrarse una segunda vuelta y encontrarse con la ayuda de los perdedores y lograr lo mismo que consiguió el actual presidente del Partido Popular.
El profesor sevillano lleva diez años luchando por llegar a lo más alto dentro del PSOE. Lo intentó en 2011 frente a Alfredo Pérez Rubalcaba, pero se quedó muy lejos del 5% de avales que necesitaba, pese a presentarse a las puertas de la sede socialista de la calle Férraz para pedírselos a todos los militantes que se acercaban. Ya había dimitido de su puesto como diputado en el Congreso por Sevilla.

En el comienzo de la carrera política de Susana Díaz en la Sevilla socialista del barrio de Triana, Luís Angel Hierro se convirtió en su número dos. Rubalcaba le parecía un excelente dirigente político, pero tenían que producirse cambios y el ex ministro representaba, para él, el pasado. Esa pudo ser la razón para que ya en marzo de 2017 se pasase a defender a Pedro Sánchez frente a Susana Díaz - a la que sí apoyó Juan Espadas - y Patxi López en la pelea por la Secretaría General.

La entonces presidenta de Andalucía consiguió el 47,62% de los avales mientras que Pedro Sánchez se colocaba en segunda posición con el 43,37% de apoyos. López tuvo que conformarse con el 9,01 de los mismos. En la votación final todo cambio: Sánchez se alzó con el 50,26 de los votos mientras que Díaz rozaba el 40% y López el diez.

¿Puede ocurrir lo mismo dentro de quince días?. Es muy difícil pero no imposible. Ya se sabe que en política el enemigo de mi enemigo termina por ser mi amigo. Lo normal es que tanto Espadas como Díaz obtengan más votos que Hierro y que si es necesaria una segunda votación aquellos que hayan elegido al profesor universitario se “pasen” al candidato que defiende el presidente del Gobierno y Secretario General. Dentro del partido consideran a Luís Angel como el más “sanchista” de los tres.


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