Más de 10,000 bicicletas eléctricas y patinetes fueron subastados en Francia, generando casi 1.9 millones de euros, como parte de la investigación Calypso del EPPO sobre fraude aduanero y fiscal.
Una reciente subasta pública en Francia ha resultado en la venta de más de 10,000 bicicletas eléctricas y patinetes que fueron confiscados durante la investigación Calypso, llevada a cabo por la Oficina del Fiscal Público Europeo (EPPO). La subasta, realizada el 25 de agosto de 2026, generó un total de 1,853,800 euros, una cifra que representa solo una fracción de los efectos financieros derivados de esta investigación en curso.
La EPPO está investigando redes criminales que importan productos desde China a la UE, evadiendo impuestos y cometiendo fraude fiscal.
Se estima que estas actividades ilegales han causado pérdidas superiores a 800 millones de euros en impuestos.
Todas las personas involucradas en la investigación son consideradas inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad en un tribunal.
La investigación Calypso se centra en varios grupos criminales que manejan el circuito completo de importación y distribución de mercancías provenientes de China hacia los Estados miembros de la UE. Estos grupos, mayormente controlados por ciudadanos chinos, no solo están implicados en el fraude aduanero y el incumplimiento del IVA, sino también en actividades como el lavado de dinero. Se estima que este mecanismo fraudulento ha estado operando durante al menos ocho años, provocando pérdidas estimadas en 350 millones de euros por derechos aduaneros y 450 millones de euros por IVA.
A finales de junio de 2025, durante una operación coordinada entre cuatro países, se arrestaron a diez sospechosos. En Francia, más de 10,000 bicicletas eléctricas y patinetes fueron confiscados con el apoyo del Oficina Nacional Anti-Fraude (ONAF). La subasta pública fue organizada por la Agencia Francesa para la Recuperación y Gestión de Bienes Sancionados (AGRASC), y los fondos recaudados estarán sujetos a un juicio final antes de su redistribución.
La EPPO actúa como una oficina independiente dentro del marco legal europeo, encargándose de investigar y perseguir delitos que afectan los intereses financieros del bloque. Este caso resalta no solo el esfuerzo por recuperar activos ilícitos sino también la importancia del cumplimiento normativo dentro del comercio internacional.
Todas las personas implicadas en este proceso judicial son consideradas inocentes hasta que se demuestre lo contrario ante las autoridades competentes. La lucha contra estas redes criminales es fundamental para proteger los intereses económicos y fiscales dentro de la Unión Europea.