Movilfonia

Declive de megaherbívoros africanos por baja especiación de nuevas especies

Declive megaherbívoros

Redacción | Miércoles 26 de agosto de 2026

Un estudio revela que el declive de los megaherbívoros africanos se debe a la baja aparición de nuevas especies, no a su vulnerabilidad a la extinción, en un contexto de aridez creciente.



Un reciente estudio llevado a cabo por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y la Universidad de Alcalá ha proporcionado una nueva perspectiva sobre el declive de los megaherbívoros en África. Estos imponentes animales, que incluyen a especies como elefantes e hipopótamos, son fundamentales para la salud de los ecosistemas. Los hallazgos, publicados en Nature Communications, indican que la disminución de su diversidad no se debe a una mayor vulnerabilidad a la extinción, como se había sugerido anteriormente, sino a unas tasas de especiación notablemente bajas.

Claves de la noticia

1. Declive por baja especiación

El estudio revela que la escasez de nuevas especies es la principal causa del declive de megaherbívoros africanos.

2. Análisis evolutivo exhaustivo

Se analizaron 3.327 registros fósiles durante 23 millones de años para entender las dinámicas evolutivas.

3. Impacto ambiental significativo

Los cambios climáticos y ambientales han influido drásticamente en la biodiversidad y composición de estos ecosistemas.

Para llegar a esta conclusión, el equipo investigador reconstruyó las dinámicas evolutivas de varios mamíferos herbívoros, incluidos hipopótamos, antílopes y jirafas, analizando un total de 3.327 registros fósiles correspondientes a 396 especies. Este modelo integró datos sobre masa corporal, altura dental, relaciones evolutivas entre familias y variaciones ambientales en el continente africano.

Ecosistemas en transformación

Aproximadamente hace 7,2 millones de años, África comenzó a experimentar un cambio climático hacia condiciones más secas. Este proceso alteró tanto los paisajes como los tipos de vegetación disponibles, lo que llevó a una reconfiguración significativa en las comunidades unguladas (mamíferos con pezuñas). Inicialmente, durante esta fase aridez creciente, se observó un aumento en la aparición y desaparición de especies. Sin embargo, hace unos 3,6 millones de años, las nuevas especies dejaron de surgir al mismo ritmo mientras que las extinciones continuaron aumentando y se aceleraron al inicio del Pleistoceno hace 2,58 millones de años.

Este fenómeno indica que la pérdida de diversidad entre los grandes herbívoros era evidente mucho antes del surgimiento humano con capacidades tecnológicas para cazar tales animales. Entre las especies afectadas se encuentran el Deinotherium —un pariente extinto del elefante— y los Anthracotheriidae —relacionados con los hipopótamos pero con apariencia similar a grandes cerdos.

Juan López Cantalapiedra, investigador del MNCN, señala: “Contrario a lo que se pensaba previamente, las especies más grandes no se extinguieron más rápidamente que las más pequeñas; sus tasas de extinción fueron incluso menores”. En momentos críticos de aridez, los animales menores a 45 kilogramos se extinguían solo un 15% más rápido que aquellos que superaban la tonelada; sin embargo, generaban nuevas especies con una velocidad 2.2 veces superior.

Consecuencias ecológicas profundas

Esta diferencia permitió que los herbívoros pequeños y medianos compensaran mejor las pérdidas sufridas. Por otro lado, los grandes linajes enfrentaron una disminución en su diversidad debido a la insuficiente aparición de nuevas especies para reemplazar a aquellas desaparecidas. La aridificación exacerbó este desequilibrio al favorecer la especiación entre ungulados más pequeños mientras reducía dicha tasa cerca del 20% entre los megaherbívoros.

Ignacio A. Lazagabaster del CENIEH concluye: “La expansión de ambientes abiertos junto al aumento en aridez y reducción en productividad transformaron profundamente las comunidades africanas durante millones de años. Nuestros resultados sugieren que aunque la actividad humana pudo haber contribuido a algunas extinciones recientes, no fue la causa principal detrás del declive generalizado entre estos grandes herbívoros”.

MNCN-CSIC Comunicación

comunicacion@csic.es

Preguntas sobre la noticia

¿Cuál es la principal causa del declive de los megaherbívoros africanos según el estudio?

El estudio sugiere que el declive no se debió a una mayor vulnerabilidad a la extinción, sino a unas tasas de especiación especialmente bajas, lo que significa que no surgieron suficientes nuevas especies para reemplazar a las que desaparecieron.

¿Qué cambios ambientales contribuyeron al declive de estas especies?

El clima de África comenzó a volverse más seco hace aproximadamente 7,2 millones de años, lo que llevó a cambios en los paisajes y en los tipos de vegetación, afectando negativamente a las comunidades de ungulados.

¿Cómo se comparan las tasas de extinción entre megaherbívoros y herbívoros más pequeños?

Las especies de mayor tamaño no se extinguieron más rápidamente que las pequeñas; de hecho, sus tasas de extinción fueron algo menores. Sin embargo, los herbívoros más pequeños generaban nuevas especies a un ritmo significativamente superior.

¿Qué rol juega la actividad humana en la extinción de estos animales?

Aunque la actividad humana pudo haber contribuido a algunas desapariciones recientes, el estudio concluye que no fue la causa principal del declive generalizado de los grandes herbívoros en África.