Las flotas comerciales en España representan el 53% de los vehículos electrificados nuevos. Sin embargo, enfrentan cinco retos clave para su electrificación, incluyendo la infraestructura de recarga y la gestión de demanda.
Los vehículos que integran flotas comerciales y empresas de alquiler representan el 53% de las nuevas matriculaciones de vehículos electrificados en España. Esta tendencia ha cobrado fuerza, con un total de 254.000 unidades matriculadas en 2025, lo que implica un notable aumento del 90% respecto al año anterior, según datos de AEDIVE.
A medida que las flotas comerciales aumentan su participación en el mercado, la necesidad de una infraestructura adecuada para la recarga profesional se vuelve crucial. Sin embargo, este desarrollo enfrenta cinco retos significativos que afectan a empresas de transporte, logística y reparto:
1. Potencia disponible: Uno de los principales obstáculos es asegurar un acceso eficiente a la red eléctrica. Las instalaciones logísticas y las flotas urbanas requieren recargar múltiples vehículos al mismo tiempo, lo que genera una demanda que a menudo supera la capacidad actual de la red sin incurrir en costosas ampliaciones. La tecnología conocida como Battery-Integrated Charging ayuda a mitigar este problema al almacenar energía durante períodos de baja demanda y liberarla durante los picos de carga.
2. Picos de demanda y factura eléctrica: En los depósitos, la recarga simultánea al final del día provoca picos en el consumo eléctrico que incrementan significativamente los costos. Para abordar esto, el software de gestión dinámica de carga (DLM) puede redistribuir automáticamente la energía entre los puntos disponibles, priorizando según las necesidades específicas de cada vehículo y el precio variable de electricidad.
3. Interoperabilidad: Las flotas comerciales suelen incluir vehículos de diferentes fabricantes y operar en diversas ubicaciones con distintos sistemas telemáticos. Aunque el marco regulatorio europeo avanza hacia una mayor interoperabilidad, aún persiste una falta real de estandarización en los sistemas inteligentes de recarga. Los cargadores que utilizan el protocolo OCPP y APIs abiertas son esenciales para integrar estas plataformas.
4. Transporte pesado: Las necesidades energéticas varían considerablemente entre diferentes tipos de vehículos eléctricos; por ejemplo, las furgonetas eléctricas requieren soluciones distintas a las demandas más intensivas de camiones o autobuses, que necesitan cargadores ultrarrápidos, capaces de ofrecer potencias continuas superiores a 400 kW.
5. Inteligencia artificial como operador: La correcta optimización del proceso de carga implica equilibrar numerosas variables como precios eléctricos, disponibilidad energética renovable y estado del vehículo. La inteligencia artificial puede desempeñar un papel fundamental al actuar como operador para determinar estrategias óptimas para cada vehículo y facilitar supervisión remota e informes predictivos sobre mantenimiento.
"Desde nuestro centro técnico europeo en Madrid, colaboramos con operadores y CPOs para proporcionar soluciones adaptadas a las necesidades reales del transporte privado y comercial", afirma Javier Lázaro, Director de Ventas de XCharge Europe. "Esto incluye sistemas avanzados con batería integrada y cargadores ultrarrápidos que superan las limitaciones actuales, optimizando así el uso energético y haciendo más viable la electrificación".