INTERNACIONAL

Paz en África

El ministro marroquí de Exteriores, Nasser Bourita y su homónimo francés, Jean-Noël Barrot, junto a Omar Hilale, embajador de Marruecos ante la ONU, en Conferencia Ministerial para el Mantenimiento de la Paz en el Entorno Francófono
Javier Fernández Arribas | Martes 26 de mayo de 2026

Trump, Irán, Israel, Cuba. Puntos actuales de atención y preocupación internacionales. Con muchas razones y serias consecuencias para todos. Pero hay graves amenazas más cercanas para nuestra estabilidad y seguridad. Además de la invasión rusa de Ucrania, debemos centrar buena parte de nuestros esfuerzos en África.



Podemos definir tres grandes riesgos: los grupos terroristas que operan en el Sahel y pretenden imponer su califato en Malí, y en otros países de esa zona, como hicieron en Siria e Irak. El nuevo brote de Ébola en el Congo y Uganda, una cepa sin controlar que ha costado la vida ya a más de 170 personas. Y las migraciones forzadas y gestionadas por las mafias que trafican con todo, con personas, drogas, armas o animales.

Una vez más hay que insistir en lanzar una voz de alarma sobre la necesidad de que Europa tome conciencia y adopte medidas para afrontar esta situación donde grandes potencias como China y Rusia pretenden controlar amplias regiones para beneficiarse de sus materias primas, entre las que destaca el coltán, las tierras raras, los diamantes, el oro o el uranio.

Los países africanos afectados por alguno de los conflictos realizan llamamientos claros, y en algunos casos desesperados, para recibir la ayuda que necesitan. Francia, la antigua potencia colonial en buena parte de África expulsada de varios de los países del Sahel, pretende recuperar la influencia y el peso político y económico de la mano del país que se ha convertido en el gran líder africano, como es Marruecos.

En Rabat, durante la segunda Conferencia Ministerial sobre el Mantenimiento de la Paz en el Entorno Francófono, copresidida por Francia y Marruecos, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot. abogó por una reflexión colectiva sobre el modelo de las operaciones de mantenimiento de la paz, dotándolas de medios adecuados, respetando los compromisos financieros y modernizando las herramientas disponibles para responder a las nuevas amenazas, especialmente los drones y las campañas de desinformación.

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, señaló que el mantenimiento de la paz constituye una de las manifestaciones más concretas de la ONU, en un momento en que el mundo registra actualmente más conflictos que en cualquier otro periodo desde 1945. En este sentido, recordó que el mantenimiento de la paz sigue siendo uno de los instrumentos más sólidos y rentables de la comunidad internacional, que requiere un compromiso político constante, recursos acordes con las necesidades y alianzas sostenibles.

El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, abogó por mandatos de mantenimiento de la paz de la ONU adaptados a la evolución de la situación sobre el terreno, ya que, de lo contrario, corren el riesgo de convertirse en instrumentos de statu quo en lugar de ser verdaderas herramientas para la resolución de conflictos.

Bourita subrayó que las operaciones de mantenimiento de la paz deben basarse en mandatos realistas, alcanzables, jerarquizados y respaldados por estrategias políticas claramente definidas y evaluadas regularmente. Consideró que es preferible perseguir objetivos menos ambiciosos, pero efectivamente alcanzados, antes que mantener promesas irrealistas e incumplidas y señaló que esta conferencia se celebra en un momento estratégico para el mantenimiento de la paz, en un contexto marcado por la persistencia de divisiones políticas en el seno del Consejo de Seguridad, la evolución de la naturaleza de los conflictos y la creciente presión sobre los recursos disponibles.

El ministro marroquí de Asuntos Exteriores advirtió sobre un escenario de operaciones cada vez más hostil, caracterizado por amenazas asimétricas y ataques de grupos armados no estatales y movimientos separatistas con vínculos comprobados con organizaciones terroristas que atacan a los cascos azules, e hizo un llamamiento a una política de tolerancia cero frente a los crímenes cometidos contra el personal de mantenimiento de la paz.


Noticias relacionadas