SOCIEDAD

DE indocumentado a diputado

Diego Armario | Viernes 17 de abril de 2026

Gabriel Rufián e Irene Montero han tardado en descubrir que su base electoral les está poniendo los cuernos.



Las encuestas reflejan el hastío de sus votantes que ya no les ven como representantes de la izquierda porque en pocos años han pasado de ser unos gualtrapas a convertirse en unos privilegiados gracias al chollo de la política, que es el truco más eficaz para pasar de indocumentado a diputado.

El problema electoral de la izquierda está en la inestable credibilidad que inspira a sus tradicionales votantes que ven cómo prosperan sus dirigentes mientras ellos siguen cantando “ arriba pobres de la tierra, en pié famélica legion”.

Los únicos votantes fieles de la izquierda son los viejos y los cargos públicos que han acreditado lealtad a la secta.

Los sindicatos no han convocado ni una sola huelga contra el gobierno, que algo tiene que ver con políticas de creación de empleo y la subida de los impuestos que diezman la economía de los contribuyentes, mientras aumentan en miles los puestos de asesores y cargos públicos, sin exigirles cualificación profesional o académica.

El perfil de los nuevos electores es cambiante porque los jóvenes han aprendido la lección y están hartos de comprobar que la politica es un negocio que solo favorece a los politicos profesionales que viven de la sumisiópn a las consignas del jefe.

Los jóvenes han aprendido a pensar por si mismos, emplean el sentido crítico y desprecian el fanatismo de las ideologías porque la inteligencia ha derrotado a la estafa. La izquierda sin principios ha tocado fondo y no puede navegar por un cauce sin agua-

La imagen de Rufián e Irene Montero es un mal chiste para la izquierda que ya no puede volver a estafar a los que dejaron de ser incautos.