NACIONAL

Trump ganara la guerra pero todos perderemos la paz

Raúl Heras | Jueves 12 de marzo de 2026

El presidente norteamericano ganará la guerra contra Irán, no tiene más remedio y pondrá todos los medios militares y políticos para lograrlo. La diferencia entre las fuerzas combinadas de USA e Israel frente a las iranies es tan grande que pensar lo contrario es dejarse llevar por la iusión. Una vez comenzada, Donald Trump tiene que terminarla con victoria. En ese camino puede aprender de su amigo/enemigo Vladimir Putin que pensó en terminar el conflicto de Ucrania en unas semanas y ya lleva más de cuatro años y sin fecha fija para su termino. Los dos no contemplan otro futuro, sin importarles que el resto pierda con la paz.



Trump y Netanyahu, con un mismo objetivo pero con intereses a medio y largo plazo muy distintos, no pueden presentarse ante sus ciudadanos y ante el mundo en general aceptando una derrota. Es imposible. Ni lo quieren, ni pueden, ni lo harán. El mal ejemplo de Venezuela no le sirve al inquilino de la Casa Blanca, ni por la situación geográfica de los países, ni por un dato de máxima importancia: en Venezuela había y hay un régimen laico, todo lo contrario de lo que sucede en Irán, el país donde la religión tiene un papel principal a la hora de tomar decisiones. Si detener a Nicolás Maduro y pactar con Delcy Rodríguez ha sido fácil, a Jamenei padre hubo que matarle junto a parte de la cúpula militar, y el hijo sigue fiel a la estela del padre y su Guardia Revolucionaria profesa la misma fe que permitió el regreso de Jomeini y la caída del Sha.

En Venezuela, por mantener el ejemplo, no intervino la OTAN, ni los países cercanos tenían la importancia estratégica que tienen Arabia Saudí y los Emiratos; ni habíaa un Estrecho de Ormuz por el que pasa el veinte por iento del petróleo mundial. Si desde el Gobierno de Estados Unidos se pensó que con la muerte del antiguo presidente, la oposición iraní podría levantarse contra el poder de los ayatollah, se equivocó.

En los próximas días y pese al ir y venir programático y jurídico de la presidenta de la Comisiñon europea, la alemana Von der Leyen, veremos que Francia, Gran Bretaña, Alemania y una buena parte del resto de los países que integran la OTAN se presentan en el Estrecho de Ormuz para ocupar y defender, con los ataques necesarios, esa vía de comunicación. La gran Europa militar, la que representan Francia, Alemania y Gran Bretaña sobre todo, ya ha decidido que debe apoyar a Trump sin vacilaciones y lo hará, con los aplausos de las monarquías del Golfo y sobre todo de Israel, el país que no puede permitirse perder ni uno solo de sus conflictos ya que se juega su supervivencia desde el ya lejano 1948 en el que Naciones Unidas le otorgó carta de existencia tras el dominio británico.

El verdadero objetivo de Trump y Netanyahu no es destruir Irán. Saben que es imposible. Lo que si está a su alcance - sin saber por cuanto tiempo - es debilitarlo al máximo y obligar a sus futuros gobiernos a tener que dedicar años, esfuerzos y sacrificios a reconstruirlo desde las ruínas físicas y económicas. Dejará de ser el problema para convertirse en otro problema para el futuro, como lo son y lo serán aquellos países que han vivido la destrucción de unas guerras que tenían un componente de conflicto civil muy importante.


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