Estas fueron las palabras que escribió Krahe y que cantaba con Sabina y Pérez: “Tu decir que si te votan/ Tu sacarnos de la OTAN/ Tu convencer mucha gente/ Tu ganar gran elección/ Ahora tu mandar nación/ Ahora tu ser presidente. Hoy decir que es alianza/ Ser de toda confianza/ Incluso muy conveniente/ Lo que antes era muy mal/ Permanecer todo igual/ Y hoy resulta excelente. Hombre blanco hablar con lengua de serpiente/ Hombre blanco hablar con lengua de serpiente/ Cuervo ingenuo no fumar/ La pipa de la paz con tu/ ¡¡ Por Manitú/ Por Manitú!!/ Tu no tener nada claro/ Como acabar con el paro/ Tu ser en eso paciente/ Pero hacer reconversión/ Y aunque haber grave tensión/ Tu actuar radicalmente/ Tuy detener por diez días/ En negras comisarias/ Donde mal trato es frecuente/ Ahí tu no ser radical/ No poner punto final/ Ahí tu tambien ser paciente/ Hombre blanco hablar con lengua de serpiente…/ Tu tirar muchos millones/ En comprar tantos aviones/ Al otro gran presidente/ En lugar de recortar/ Loco gasto militar/ Tu ser su mejor cliente…/ ¿Es socialista, es obrero? / ¿O es español solamente?/ Pues tampoco cien por cien/ Si americano también/ Gringo ser muy absorvente…Cuervo ingenuo no fumar/ La pipa de la paz con tu/ ¡¡Por Manitú/ Por Manitú!!”.
Los discos de Krahe resumen su vida y las de muchos, diría que la de todos, los que le quisieron y los que le dieron la espalda. Conviene recuperar la memoria para evitar los engaños repetidos y las imágenes tramposas: Felipe González sentado con Edmundo González para pedir el imposible de una inmediatas elecciones en Venezuela, mientras sus dos sucesores, José Luís Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez toman aire con Delcy Rodríguez, su hermano, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. ¿Hasta cuándo?. Hasta que desde Washngtón digan lo contrario de lo que dicen para mantener la subida a los altares laicos del omnipresente Donald Trump. El socialismo liberal es tan poliédrico que puede ofrecer la cara más adecuada a cada circunstancia.
De cuervos y serpientes está llena la vida pública española. También de tejones y por supuesto de buitres. La fauna política de este país se parece tanto a la del resto de Europa que sería intercambiable con la que se reproduce en Francia, en Gran Bretaña, en Alemania o en Italia. Millones y aviones y armas y muertos que tapan los agujeros negros de la galopante burocracia que se ha creado desde Bruselas y que se extiende como una gigantesca mancha de aceite pesado desde Lisboa a Varsovia. Al otro lado de ese nuevo “telón de acero” que se ha creado sin decirlo ocurre lo mismo pero en peor. Los cuervos de Krahe y Sabina harían lo que hizo Marcel Proust, buscar los tiempos perdidos.