Raúl Heras

El banquero del Estado, en el laberinto

Martes 21 de octubre de 2014
El presidente de Bankia está en el centro del sistema financiero. La presión sobre Rajoy vino de Europa con el nombre de la entidad como eje de la reforma. En el último Consejo de BFA, se pidieron responsabilidades a Deloitte y al Banco de España por sus brutales cambios de criterio, al interventor de la entidad, y se pidió que constara en acta que se "sentían engañados por todos ellos". No hubo ceses. En las Cajas que componen la entidad siguen los mismos.



Con todas las cartas boca arriba, Ignacio Goirigolzarri, le ha dicho al Gobierno de Mariano Rajoy que si tiene que hacer de " banquero del estado" , convirtiendo Bankia en el eje de un grupo en el que estén todas las entidades intervenidas y con mayoría de capital en manos del estado hasta una futura reprivatizacion, le tienen que dar más de 50.000 millones de euros: treinta para lo que hoy es Bankia, y otros veinte para las otras cajas o bancos que tenga que " quedarse".

Las cifras que van saliendo a la luz son cada minuto que pasa mas escandalosas y complican los deseos del Ejecutivo de no tener que recurrir al rescate bancario por parte de nuestros socios europeos, que seria como un rescate puro y duro del país, ya que en caso de que saliera aprobado el nuevo MEDE ( Mecanismo Europeo de Estabilidad ) dentro de un mes pata sustituir al agotado EFSF ( Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) y se le dotara de esos 500.000 millones de euros para re capitalizar las entidades financieras en apuros ( que no serian solo las españolas sobre todo si Grecia termina abandona do la no era común), las exigencias de Bruselas y el Banco Central serían casi tan duras como las que se han impuesto a Grecia, Portugal e Irlanda.

La prima de riesgo de España - salga quien salga a dar explicaciones y sea en el escenario que sea - ya está por encima de los quinientos puntos, lo que nos en atece cualquier operación de crédito, ya sea publica o privada. La Bolsa sigue en mínimos y batiendo récords a la baja, al igual que los índices al consumo. Lo único que sube es el número de parados y el coste de las mínimas hipotecas que se firman. Y en ese panorama el presidente de Bankia, que deberá gestionar la nueva y sorprendente banca pública no quiere, ni por asomo, que le ocurra lo que ya le está ocurriendo a Rodrigo Rato, a Miguel Blesa y a Miguel Angel Fernandez Ordóñez: encontrarse con una querella en los juzgados por no poner sobre la mesa la situación de la entidad.

Ya estamos viendo que el Gobierno está dispuesto a que cada semana nos lluevan las propuestas más sorprendentes, casi siempre de la mano de Luís de Guindos o de su "rival" en el Gabinete, Cristobal Montoro, cuando no del propio presidente desde la sede del partido y no desde el palacio de La Moncloa o del Congreso, como debería ser. Los gres son bien secundados por sus respectivos equipos cuando la ocasión lo requiere; y en algunas ocasiones no dudan en acompañarles, desde Educación Ignacio Wert, y desde Exteriores García Margallo. Lo último de lo último no es la guerra de los rectores de Universidad que dejan al ministro compuesto y sin auditorio y le obligan a dar marcha atras en sus intenciones; ni la guerra de lanchas policiales en la bahía entre Algeciras y Gibraltar por aquello de las aguas territoriales que su Graciosa Majestad no duda en apropiarse apelando a un Tratado de Utrech en el que no aparecen, y que le llevan al titular de Exteriores a convertirse en ministro de Pesca y hasta de Interior.

No, lo último, por lo que estamos viendo y es consciente el que fuera número dos del BBVA antes de pelearse con Francisco Gonzalez, es el deseo declarado de resucitar la banca pública, una nueva y vieja "Argentaria" que hoy está , coincidencias de la vida, en el BBVA, y que en tiempos agrupaba a bancos industriales y agrícolas que servían para competir con la banca privada, y a los que recurrían los sectores en dificultades para acceder a las líneas de financiación que necesitaban en situaciones parecidas a las que estamos viviendo.

Si en la que la cabecera del holding estaría o estará la nacionalizada Bankia, a la que acompañarán el Banco de Valencia, CaixaGalicia y CatalunyaCaixa, no descartemos que pueda ampliarse el grupo con futuras incorporaciones, que llevarían a " Goiri" para empezar, a sumar un 20 por ciento del sistema financiero español. Y a la espera de lo que termine de ocurrir en el próximo mes con las Cajas que andan negociando bajo el dominio de Ibercaja y Unicaja, que tenian de plazo hasta el 30 de junio para cerrar las posibles fusiones y poder cumplir con los requisitos exigentes del Banco Central Europeo, y que han decidido ponerse manos a la obra y anunciar la fusión de la Caja aragonesa con Liberbank y Caja 3, con lo que suman una donde antes había siete. Veremos que hacen ahora Unicaja y Mare Nostrum. Y todo ello supeditado a que Mariano Rajoy se atreva a dar el paso ahora que ha vuelto con un no de Bruselas, y si Markel y Draghi le dejan.

Desde el Ministerio de Economía afirman que ahora no es el momento de sanear y vender las entidades que iban a salir a subasta, pues el mercado no pagaría lo invertido y no están las arcas públicas para perder más dinero. Así que, a esperar tiempos mejores y mientras tanto utilizar ese vehículo público para lograr que el dinero, la financiación llegue a las empresas y a las familias. Ese era uno de los objetivos y principios fundamentales de las Cajas de ahorro, pero éstas han dejado de existir, con todos los ataques recibidos, con todos los excesos en sus balances, con todas sus mentiras, pero sin que ninguna fuerza política haya planteado el mínimo exigible: un debate a fondo en el Congreso, una Comisión investigadora por la que pasaran desde los gestores de las entidades al gobernador del Banco de España y los titulares de Economía de más de un gobierno.

Ante el desastre de Bankia, que crece cada día en las cifras necesarias para su saneamiento con el consiguiente desgaste para la credibilidad de nuestro sistema y de aquellos que deben defenderlo ya que pasamos de siete mil millones a nueve mil para terminar en treinta mil en apenas una semana; y las acusaciones que le han caído como el granizo por su gestión de "controlador"del sistema, MIguel Angel Fernandez Ordoñez ha pedido acercarse a la Carrera de San Jerónimo para aclarar a sus señorías todo lo que necesiten acerca de sus actuaciones al frente del banco de bancos. Una parte, la de la oposición, quiere explicacionea, pero el resto de nuestros padres de la patria no se atreven y menos a actuar con la misma contundencia en sede parlamentaria que lo hacen ante los medios de comunicación.

Ese papel que se viene reclamando desde hace al menos cinco años, cuando la liquidez de los bancos y cajas se secó de cara a las familias y a las empresas, se podía haber puesto en marcha desde el ICO y desde algunas Cajas, con todos los controles y cambios que se creyeran necesarios, pero aquí, en este país nuestro pasamos del cero al infinito en un abrir y cerrar de ojos. Por ejemplo: ahora sabemos también que con los criterios contables que venían aplicándose hasta que llegó el cambio de gobierno y aterrizó Cristobal Montoro en Hacienda, tendríamos 4000 millones menos de déficit, y que otros cuatro mil se deben a los gastos en Sanidad, por lo menos eso es lo que hemos dicho en Bruselas para que entiendan dónde nos aprietan los zapatos. Y de paso justificar los recortes durísimos y las privatizaciones que van a llevar nuestro sistema sanitario a las manos de los grandes grupos internacionales, que para eso existen los "lobbys" en España, aunque no se llamen así, ni exista un registro de los mismos para que sepamos dónde y cómo juega cada uno de los despachos de asesoría que pueblan, sobre todo, la capital del Reino.

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