NACIONAL

Sánchez cierra Madrid

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español.
Viernes 09 de octubre de 2020
PSOE y PP sigue pegándose a costa del coronavirus pero sin arreglar la Sanidad Pública que es lo que no funciona.

Tras varios tiras y aflojas, Sánchez -que ha tenido que salir a la palestra tras el fallo de su ministro de Sanidad, Salvador Illa- ha decidido imponer el estado de alarma con el que había amenazado a Isabel Díaz Ayuso después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid tumbara el cierre de la capital y de otros ocho municipios por ir contra los derechos y libertades de los ciudadanos.

Los dirigentes del PP, por boca del alcalde José Luis Martínez Almeida, han contestado pronosticando una respuesta democrática de los madrileños “contra la aplicación del 155 sanitario” a la Comunidad madrileña. por parte de un Conmsejo de Ministros presidido por la vicepresidenta Carmen Calvo, ya que Sánchez estaba con el Rey Felipe VI en Barcelona. El cierre perimetral de la Comunidad y nueve municipios durará en principio quince días.

En definitiva más ruido y pocas nueces ya que los madrileños están cada vez más desorientados sin saber qué hacer con las medidas impuestas y loa marchas atrás, mientras el corazón del problema, el mal funcionamiento de la Sanidad madrileña sigue ahí vigente obligando a los ciudadanos a hacer largas y peligrosas colas an los ambulatorios para simplemente pedir una cita ya que los teléfonos de atención no funcionan, pero de eso ni el gobierno de la Comunidad ni el de España dicen ni hacen nada para resolverlo.

España tiene uno de los índices de médicos por habitantes más altos del mundo, según las estadísticas, pero el sistema ha colapsado al enfrentarse al primer escollo importante. Ya no funcionaba bien cuando llegaba la gripe anual pero al menos, hasta ahora, los ambulatorios y los hospitales podían programar sus consultas, pero ahora ni eso. O todos los médicos están atendiendo coronavirus o no se entiende.

Decía Pedro Sánchez en mayo para justificar el estado de alarma que decretó durante casi tres meses que de no haberlo hecho hubiera habido trescientos mil muertos en España algo a lo que no han llegado todavía países como Estados Unidos que tiene 320 millones de habitantes.

A pesar de esas medidas de confinamiento total y de las que estaño tomando ahora las autonomías la realidad es que no ha habido manera de parar el coronavirus y todo parece indicar que estamos abocados a un proceso de contagios que afectará prácticamente a todos los españoles combinado con una crisis económica sin precedentes. Miles de muertos y miles de pobres.

Los únicos que se están beneficiando de la tisis son los seguros privados de salud y los servicios de reparto a domicilio, como Amazon, junto a las telecomunicaciones y los fabricantes de ordenadores. En cambio han entrado en proceso de desaparición los bares y gran parte del turismo, que eran la base de la economía nacional desde que Felipe González hiciera en 1986 la famosa reconversión industrial que acabó con gran parte del tejido industrial del país. Nos quedamos con la fabricación de coches y el turismo, playas y sol.

Pedro Sánchez ha prometido, como ya lo hicieron González y Zapatero, la creación 800.000 puestos de trabajo en sectores nuevos como las nuevas tecnologías y el media ambiente. Difícil es que lo consiga pero en todo caso una gota de agua en un país que va camino, de nuevo, de los seis millones de parados.