NACIONAL

Francia da una alegría a la izquierda española

Ana Hidalgo, alcaldesa de París.
Lunes 29 de junio de 2020

Buenas noticias para la izquierda española en general y para las formaciones ecologistas en particular. La Francia de los Ayuntamientos se ha inclinado por los candidatos verdes y por las coaliciones de socialistas, comunistas y ecologistas en las mayor parte de las grandes ciudades. Y malas para la derecha de rostro liberal que encarna el presidente Macron, con su primer ministro repitiendo como alcalde en El Havre por los pelos.


Si en la primera vuelta de las elecciones municipales francesas votó apenas el 45 por ciento de los que tenían derecha al voto, en esta segunda y retrasada segunda oportunidad , los que han acudido a las urnas se han quedado en el 40%, cinco puntos menos. Una parte de esa desidia política se debe al miedo al contagio del Covid 19, otra al cansancio de volver a votar tras el confinamiento, y otra a la cada vez más desconfianza que existe sobre la clase política. En Francia y extensible al resto de la Europa occidental si se miran los resultados de hace unos años.


En Francia, por ejemplo, en las mismas elecciones municipales de 2014 votó el 63,55 de los franceses, veinte puntos por encima de lo que ha ocurrido en marzo y en junio de este año. Es verdad que el virus ya había hecho acto de presencia, pero no es menos cierto que el cansancio ante la clase política y sus enfrentamientos era palpable.


El gran derrotado ha sido el presidente Macron y su partido. El centroderecha que escondía bajo su nombre a la derecha conservadora de siempre. Una derrota que puede servir de ejemplo en España de cara a las elecciones de Euskadi y Galicia y las posiciones que adopten cada uno de los protagonistas de las mismas.


Tiene motivos la izquierda para estar satisfecha, ya que varias coaliciones de socialistas, comunistas y verdes han ganado y van a gobernar en algunas de las grandes ciudades francesas como Marsella, Montpellier y Nancy. Mantienen Paris, con Anne Hidalgo, y sientan a alcaldes claramente ecologistas en Grenoble, Estrasburgo, Burdeos y Tours.
En el extremo opuesto, el partido de Marine Le Pen, con su ex, Luois Aliot, al frente se convierte en el vencedor en Perpignan. Un éxito de alcance reducido pero que le va a servir al Frente Nacional para presionar a Macron de cara a los futuros comicios presidenciales de 2022.


Para los que en España piden y trabajan por una ruptura de la actual coalición de gobierno, y por un acuerdo de futuro entre PSOE y PP, con la incorporación al mismo de Ciudadanos, los resultados franceses les han echado un jarro de agua fría en su estrategia. Con todas las reservas que se quiera, lo que aparece en las votaciones de los 35.000 municipios que tiene Francia, es el deseo de unos ciudadanos que parecen estar cansados de una forma de hacer política y de los mismos protagonistas de siempre.


Lo que ha hecho la pandemia del Covid 19 ha sido acelerar ese deseo de cambio, algo que vamos a poder comprobar el próximo 12 de julio. Y si las encuestas se aproximan al resultado final, los que más tendrán que pensar sobre su propio futuro serán Santiago Abascal e Inés Arrimadas, en cuanto a la supervivencia de sus siglas; y Sánchez e Iglesias en cuanto al mantenimiento de sus acuerdos y la propia estructura de su Gobierno.


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