Tur Torrres

El ladrillo volverá a los programas para Madrid

Tur Torres | Martes 23 de octubre de 2018
Las dos grandes bazas política que tenían en2015 para mantener y conquistar el poder político en la Comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento de la Capital por por parte del PP y de Podemos se basaban en lo mismo: el denostado y vilipendiado ladrillo. Al sector que se le ha atacado desde todos los puntos de vista, culpándole de la crisis económica que estalló en 2008, y acusándole de ser la base de la corrupción política, que se le utilizó como elemento clave y que a poco que nos descuidemos volverán a utilizarlo en las elecciones de junio de 2019.

Ya hay materia prima para ello con las medidas de tipo urbanístico e inmobiliario que han tomado la alcaldesa Carmena y su equipo, desde las restricciones salvajes al tráfico en la gran almendra central, a la puesta en marcha de la remodelación del Bernabeu pasando por la aprobación definitiva de esa nueva ciudad en los actuales terrenos de la estación de Chamartin, por no hablar de ese espacio en la salida por la carretera de Extremadura que son los antiguos cuarteles de Defensa. Todos ellos planteamientos polémicos, discutibles y que la misma izquierda que los ha aprobado habría criticado con dureza de haber sido los anteriores gestores del PP los que lo hubieran hecho.

Un ejemplo que sirve para todos los demás: el del hospital de La Paz y las dos grandes ofertas ya se han presentado, y las dos enmascaradas en el bien social y en la mejora de las condiciones de vida para los sufridos ciudadanos. Desde el anterior gobierno autonómico de Cristina Cifuentes y el de su sucesor en el cargo, los populares hablan de miles de millones de euros de inversión y de la creación de miles de puestos de trabajo basados en la remodelación del emblemático Hospital de La Paz. Once años para cambiarlo por completo y aumentarlo con otros cuatro edificios, en los que se incluirá un hotel para que los familiares de los enfermos no tengan que desplazarse. Al mismo tiempo y para no dejar a ningún madrileño fuera de la mejora de los servicios sanitarios, se abordarán también obras en el resto de los hospitales públicos que se han quedado obsoletos.

Una gran iniciativa que hay que aplaudir y que va a ser una de las grandes bazas de la presidencia del PP y de su candidato sea este Angel Garrido o el que finalmente decida Pablo Casado para acudir a las urnas. Difícil de criticar para la oposición regional pero no para la administración municipal, ya que el discurso sobre las necesidades de mejora de la sanidad en su conjunto y de la madrileña en particular es compartido por todos. La “trampa” digámoslo así está no en lo que se dice, está en lo que se calla y que tiene mucho que ver con la situación real en estos momentos.