Nadal, la mejor Marca España
Ampliar

Nadal, la mejor Marca España

google+

linkedin

Comentar

Imprimir

Enviar

Sin pasar por ningún Consejo de Ministros, ni ningún Presupuesto oficial, Rafa Nadal consiguió ayer con su décimo triunfo en Roland Garros convertirse en la mejor Marca España. Es casi imposible que otro tenista consiga lo que ha logrado el tenista mallorquín: quince Gran Slam y diez victorias en apenas doce años en París. Así lo reconocieron en la capital francesa al entregarle una réplica del trofeo de manos de su tio, Toni Nadal, el hombre que le "cogió" con cuatro años y le ha llevado a lo más alto del deporte mundial.

Rafa Nadal es un ejemplo para todos, practiquen o no deporte alguno. Es un ejemplo de superación, de trabajo, de sacrificio para conseguir unos objetivos. Tras caer en el ranking mundial por sus problemas físicos ha tenido la paciencia necesaria para marcarse una nueva meta y trabajar, trabajar mucho y bien para conseguirla. Y además se siente español y lo practica, sin enfrentarse a nadie, sin menospreciar a nadie, con la sencillez de los que están seguros de quienes son y de lo que quieren conseguir.

En este domingo tan deportivo, con carreras de motos, de coches, de futbol, con muchos españoles luchando por la victoria es cuando uno se puede sentir bien como ciudadano de esta España tan convulsa y a veces tan poco considerada por nosotros mismos. Es la España que no es oficial, que se emociona con los triunfos y que acepta las derrotas para volver a intentar la victoria. Es la España de los héroes de los estadios y recordémoslo muchas veces, la España de los héroes que salen del anonimato por su valentía y su generosidad.

Si, estoy pensando en Ignacio Echeverria, otro joven que tuvo que emigrar a Londres por la falta de oportunidades que había en su patria, que trabajaba cada día con la idea de hacerlo lo mejor posible, para conseguir con su trabajo que se le reconociese y se le valorase, que soñaba con un futuro del que sentirse orgulloso y de que se sintieras así los suyos, su familia, sus amigos.

Si la pasión de Nadal es el tenis, la afición de Nacho era el skate, el monopatín, al final la tabla con la que salvó vidas y que le acompañó en su defensa de las gentes a las que vio que la barbarie terrorista estaba apuñalando. Hizo lo que sintió en ese momento, sin pensarlo, sin poner en la balanza que se estaba jugando su propia vida. En la emoción, en la entrega de Nadal a su deporte se adivina la emoción y la entrega de Echeverría a los demás. Son dos ejemplos que pueden parecer muy distintos pero que para mi generación, para aquellos que estamos en los treinta años, son lo mismo: la inmensa mayoría somos generosos, queremos triunfar, que nos reconozcan en aquello que hacemos. Y nos gusta nuestro país, con todas sus diferencias, con toda su riqueza.

Para nosotros eso que llaman Marca España no está en el Boletín Oficial del Estado, ni en los despachos, ni en los viajes oficiales y las campañas de imagen. La verdadera España está en lo que hizo Ignacio en las calles de Londres y en lo que ha hecho Rafa en la pista de tenís de Paris. Ese es el espíritu que queremos conozcan por el mundo, las referencias de una forma de ver y sentir la vida. Hoy, por todo ello, hay que alegrarse por ser español y compartir ese sentimiento con Nadal y con Echeverria. Con la vida que los dos han transmitido, con el ejemplo que han dado.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.